En los últimos meses, la situación se vio severamente agravada por la falta de mantenimiento y, además, por la paralización de obras, tanto de las grandes como aquellas relativamente menores.

Así, se han detenido obras con un alto grado de avance, como la Variante Chacabuco de la Ruta 7 que, a pesar de tener más del 75% de culminación, se suspendió su ejecución. También ocurrió lo propio con la Ruta 188, entre Junín y Rojas, cuyos trabajos quedaron a mitad de camino y hoy constituye un enorme riesgo para quienes transitan esa ruta nacional.

Ruta 31 y 188 en Rojas
En el caso del distrito de Rojas hay dos licitaciones para obras en la Ruta 31 que están neutralizadas. “Estamos con algunas dificultades a raíz de trabajos que se han ido demorando y, además, mantenimiento que no se está haciendo con la frecuencia que haría falta. El tramo de la Ruta 31 desde Rojas hasta el empalme con la Ruta 8 en donde el estado es realmente muy malo, con una gran cantidad de pozos abiertos que la vuelve peligrosa”, detalló Daniel Boyeras, secretario de Obras Públicas de dicho municipio.

Estas obras fueron solicitadas, pero por la actualización de los precios debido a la inflación, aún se encuentran en negociaciones con las empresas contratistas y la Provincia. En el mismo sentido, el tramo de la Ruta 31 de la travesía urbana de Rojas, que «hace mucho tiempo que fue fresada y no se re-encarpetó, tiene un estado muy complicado y lamentablemente no hemos tenido avances concretos en las negociaciones», aseguró Boyeras.

Asimismo, la Ruta Provincial 45 es otra de las afectadas. “Tiene un tramo de tierra donde se hicieron las obras previas necesarias para asfaltar, pero nunca se llegó a pavimentar un tramo de 17 kilómetros. Son gestiones que llevan cuatro años y lamentablemente no han avanzado, creemos que con el panorama actual la situación se va a complejizar mucho más”, expresó el secretario rojense.

Además, Boyeras comentó que desde el municipio han realizado bacheos en las entradas de Rojas por el mal estado y a raíz de las denuncias de los vecinos. “En la Ruta Nacional 188 vimos que estuvieron haciendo trabajos de fresado, pero no así las carpetas. Esperemos que esa obra se haga ya que es un trabajo necesario para que no se acumule agua en la calzada y que se ejecute de forma completa”, señaló.

Ruta 7 sobre Chacabuco
Siguiendo con la Ruta 7, la vocera del municipio de Chacabuco, María Karina Geloso, coincidió con los problemas que genera la paralización de la variante. “Si bien en general se encuentran en buen estado con un adecuado mantenimiento, existen necesidades de obras para mejorar la seguridad vial y la infraestructura en algunos tramos, la situación se complica con la paralización de las obras en la Ruta 7, lo cual afecta significativamente al desarrollo económico y la seguridad vial de la región. La falta de información clara por parte de Vialidad Nacional agrava esta situación, generando incertidumbre entre los ciudadanos”.

En tal sentido, desde el municipio aseguraron que se encuentran trabajando para mantener los caminos rurales con recursos provinciales, aunque “la falta de fondos y apoyo del gobierno nacional impide llevar a cabo obras de mayor envergadura en rutas o caminos, lo que representa un gran obstáculo”, expresó Geloso.

Cruces y Ruta 46
Juan Manuel Santiago, secretario de Obras Públicas del partido de Bragado, explicó que sus mayores problemas son los accesos a la ciudad desde la Ruta 46 y el de la Ruta 5.

«Están en pésimo estado, tienen más de 30 años y nunca se les ha hecho mantenimiento. Ya le planteamos a Provincia estos temas ya que no se pueden encarar con el presupuesto municipal», aseveró.

Otra de las problemáticas es el tramo de la Ruta 46 que une la localidad de Bragado hasta Junín, donde conecta con la Ruta 65. “Esta ruta tuvo una repavimentación de 25 de Mayo a Bragado y ese tramo está bastante bueno, la parte Bragado – Junín, que son casi 70 kilómetros, está destruida. Si bien se han hecho bacheos ya es necesario hacer una reconstrucción directamente. Si se sigue bacheando se termina formando una falta de homogeneidad en el pavimento y se sigue rompiendo, se vuelve algo obsoleto.

Lamentablemente la Ruta 46 está destruida. Por otro lado, hay abandono en el corte de pasto y en el mantenimiento en las rotondas que no tienen iluminación”, añadió.

La semana pasada, el Municipio realizó tareas de desmalezamiento y corte de pasto hasta el límite del partido y próximamente planean poner las luminarias faltantes.

“La mejora de la Ruta 46 es muy cara. La obra de bacheo está licitada y hay posibilidades de que pueda arrancar, pero no una repavimentación o reconstrucción ya que hoy en día no estamos en condiciones. Más aun teniendo en cuenta el plan de austeridad total por parte de Nación”, afirmó Santiago. Con respecto a esta misma ruta, el secretario, agregó que van a solicitar a la Provincia una rotonda para la intersección con la Ruta 5 y la Ruta 43.

Ruta 65 y el problema de conexión
El intendente de Viamonte, Franco Flexas, lamentó el estado de la Ruta 65 que une al distrito con la Ruta Nacional 7 y con la Ruta Nacional 5. “Está en un estado deplorable y tendría que ser asfaltada nuevamente. Hay sectores que en época de lluvia ponen en peligro la vida de la gente”, alertó.

Al respecto, especificó que “durante el 2023, se realizaron bacheos y parches en algunos sectores, pero “se dejó a medio camino ese trabajo. Por este motivo, hemos enviado reclamos. Yo vengo solicitando estos arreglos sino también la reparación de los accesos y entradas a cada uno de los pueblos, desde la gestión de María Eugenia Vidal”.

Estas obras suelen ser de montos muy elevados, «y al ser de competencia provincial en estos casos, aunque el municipio quisiera hacerlo, no puede desviar fondos en algo que no le corresponde. El desmalezamiento y las señaléticas también les corresponden a la Provincia, pero a veces lo hacemos nosotros por una cuestión de visibilidad y seguridad», enfatizó Flexas.

Ante este panorama, Flexas comentó que están intentando contactarse con Vialidad, tanto de la Provincia como de Nación, sin éxito hasta el momento. “Para quienes transitamos permanentemente estas rutas, corremos riesgos innecesarios. Esperamos que el Estado pueda, en un tiempo, mejorar las vías de acceso y de transporte que afectan nuestra economía”, concluyó.

Fuente: Democracia

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