Los problemas de inseguridad son uno de los principales motivos que inquietan al Gobierno provincial y a los municipios del interior bonaerense que, entre otras estrategias, continúan invirtiendo en las cámaras como método para prevenir y combatir el delito.
El primer distrito del Conurbano que sumó patrullas municipales para complementar el trabajo policial, así como un centro de monitoreo de los móviles fue Ezeiza, donde el sistema funciona desde 2003. Pero a partir de allí, primero las comunas del Conurbano y luego del interior, casi todos los distritos de la provincia apostaron a las cámaras.
Pergamino fue una de las primeras ciudades del interior provincial en incorporar una central de monitoreo urbano, así como también aportar móviles y personal propio para colaborar con la tarea de prevención que realizan las fuerzas de seguridad.
En los últimos años, casi la totalidad de los municipios bonaerenses, en mayor o menor medida, fue implementando cámaras ante el crecimiento generalizado de los índices delictivos y Pergamino fue ampliando considerablemente el propio, así como también capacitando al personal que las opera.
Hoy la ciudad cuenta con unas 150 cámaras distribuidas estratégicamente en distintos puntos y en octubre el Municipio recibió un subsidio de 100 mil pesos correspondiente a la segunda etapa de la participación económica de la Provincia, que fueron invertidos en la compra de nuevos dispositivos y la renovación de algunas cámaras que llevaban ocho años de funcionamiento.
Por otra parte, el Municipio también puso en marcha una prueba piloto al incorporar una cámara dentro de un móvil de la Patrulla Urbana para filmar determinados procedimientos y el recorrido que realiza dicha patrulla.

Otros distritos
En Tandil, ciudad de 120 mil habitantes y que el año pasado se movilizó en más de una oportunidad para pedir seguridad, el municipio proyecta contar en 2013 con un dispositivo de más de 100 cámaras distribuidas en los distintos sectores del casco urbano. “A esto hay que sumarle la inversión que se destinará a la formación de recursos humanos, que son vitales para el funcionamiento del centro de monitoreo, activo durante las 24 horas y los 365 días del año”, dijo el intendente Miguel Lunghi.
Bahía Blanca es otra de las localidades que apostará fuerte durante el año a esta herramienta. En la localidad del sur de la provincia de 300 mil habitantes, se abrirán el 1º de marzo los sobres en la licitación para que se amplíe el Sistema de Video Vigilancia mediante la incorporación de 150 cámaras distribuidas en distintos puntos de la ciudad, por alquiler, con un contrato a 5 años. La inversión será de 15 millones de pesos y el objetivo a futuro, según explicaron desde el Municipio, es contar con 400 equipos.
Según datos brindados por las compañías que se dedican a este negocio, todo el sistema tiene un costo promedio de 10 mil dólares por cámara. Aunque en algunos lugares, se pagó más de un 50 por ciento de ese valor. Entre los distritos más digitalizados están Tigre, con 800 cámaras, aunque hay otros del Conurbano como San Martín donde se instalarán 130 para llegar a unas 300 o Quilmes con 250, número que buscará duplicar.
Otras dos ciudades con muchos habitantes y preocupación por la cantidad de delitos son Mar del Plata y La Plata. El municipio costero, que el año pasado atravesó diversas marchas de vecinos, anunció que antes de fin de año se ampliará el sistema que actualmente tiene unos 60 aparatos en funcionamiento. “Está previsto próximamente hacer un lanzamiento de 200 cámaras más”, dijo el director general de Coordinación de Programas de Protección Ciudadana, César Ventimiglia, que reconoció que alrededor de doce hechos ameritan ser grabados y archivados. En la capital provincial, por su parte, sumaron 14 a las 50 que están en funcionamiento.
Mientras que en Olavarría -donde se invertirán 2 millones de pesos- colocaron en las últimas horas doce cámaras para cubrir entidades bancarias y comercios y que se suman a las 100 que reciben imágenes en el Centro Municipal de Monitoreo, el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona firmó un convenio para la compra e instalación de diez dispositivos. En Junín, en tanto, avanzarán con otras diez cámaras.