Empresarios frigoríficos volverán a pedir una quita de retenciones a las exportaciones de carnes congeladas y enfriadas, categoría que supone el grueso de los envíos argentinos y que el año pasado reportó ingresos al fisco por cerca de u$s 180 millones.
Así lo indicó el titular de la Cámara de la Industria Ciccra, Miguel Schiariti, para quien la industria frigorífica argentina se encuentra imposibilitada de exportar por la suba de costos, el atraso cambiario y las retenciones.
Con mayor representatividad pero menos elocuencia, expresan también su preocupación por la situación del negocio exportador los empresarios agrupados en torno del consorcio ABC, históricamente orientado al mercado externo y que hoy vuelcan casi el 85% de su producción al consumo local.
Todos los envíos argentinos, incluyendo los cortes Hilton, tributan 15% de derechos de exportación. Están exceptuadas las carnes termoprocesadas, a las que la presidenta Cristina Fernández les quitó las retenciones en marzo. Pero esta categoría supuso sólo el 7,7% en volumen y el 4% en valor de las exportaciones totales del sector entre enero y julio de este año.
En el último acto al que la presidenta convocó al sector de la carne, les pidió a los empresarios hacer su mayor esfuerzo por mantener los puestos de trabajo. Pero, según Schiariti, de no cambiar la ecuación habrá que despedir más trabajadores. En dos años, en el sector se perdieron 15.000 puestos.
La baja de retenciones a los termoprocesados fue la respuesta oficial a las medidas de fuerza del Sindicato de la Carne que comanda Alberto Fantini, que bloqueó durante varios días el tránsito de camiones al mercado consignatario de Liniers.
Carlos Molinares, secretario de organización del gremio, dijo que, entonces, el Gobierno se había comprometido a analizar la eliminación de las retenciones a los demás productos en el segundo semestre del año.
En paralelo, se conformó en ese momento una mesa de negociación en la que participan los ministerios de Economía, Comercio Interior y Agricultura además del sindicato y cámaras empresarias. Según Molinares, si bien la industria no les habla de nuevos despidos, el compromiso del Gobierno para el segundo semestre estaba y estamos esperando, indicó.
El gerente general de la firma Mattievich, Jorge Torelli, reconoció que la industria exportadora perdió competitividad y que hay que elegir los destinos de exportación para salir equilibrado o con escasas pérdidas en ese rubro. Por eso la firma, que cerró dos plantas frigoríficas en 2010, se está concentrando en el mercado interno, que está demandante y con buenos precios, según expresó.
En este contexto, la industria frigorífica trabaja con un esquema de alto abastecimiento del mercado local y exportaciones históricamente bajas. Entre enero y agosto de este año se exportaron 126.913 toneladas (peso producto) de carne por un valor de u$s 827,3 millones, lo que representa una baja de 27% en volumen y el 17% en valor desde las ya magras exportaciones de 2011. Según el último informe de Ciccra, las actuales son las menores exportaciones de los últimos ocho años.