Aunque haya combustible, en algunas estaciones de servicio ya no se puede pedir “tanque lleno”. Frente a la recurrente escasez de naftas en el mercado, ahora hay comerciantes que aplican el sistema de venta por cupo y, por ejemplo, con el gasoil ya ponen límites para la compra.
Ante el insuficiente abastecimiento de las petroleras, la medida apunta a “administrar el producto y evitar el cierre de los surtidores en determinados momentos del mes”, según admiten playeros y responsables de expendedoras. La medida no es generalizada, pero ya despierta distintas reacciones entre automovilistas.
Mientras algunos aseguran que los obligará a ir a las estaciones cada dos o tres días, otros sostienen que así se evitarán los carteles de “no hay combustible”.
Según los expendedores que adoptaron la medida, la venta “acotada” les permite mantener un flujo estable de clientes y evitar el cierre forzoso de las estaciones, algo que se produce cuando agotan los cupos de abastecimiento que les imponen por contrato las compañías petroleras.