Ya hace 13 años que se fue. En 1991 Darío André emigró a Italia buscando un mejor futuro dentro del básquetbol. Trapani lo albergó, y ahí comenzó a jugar. Con tan solo 17 años militó en Cadetes y en Juveniles para en 1993 debutar en la máxima división «tana». Si bien durante la temporada ’95/’96 estuvo defendiendo los colores del Taranto y en la ’97/’98 los de Ragusa, la isla de Trapani (una zona precisa al sur de Italia) fue la que lo acogió, la que lo mimó y la que le dio un lugar.
No fue sencillo para Darío adaptarse, porque si bien fue con su familia, todo era como volver a empezar, y además era un pibe que tenía apenas 17 años. Pero ese adolescente creció, se hizo hombre, y además de madurar jugando al basquet (su pasión) su vida tuvo un vuelco. La temporada 1996-1997 será, quizás, la más inolvidable para Darío, porque jugando para Trapani hizo su mejor labor desde que está en Italia, jugando 33 partidos, anotando 278 puntos y tomando nada menos que 262 rebotes. El juego de Darío fue cambiando, ya que de ser pivote inamovible cuando estaba en Rojas, en Italia debió jugar también de perimetral. Sus 205 centímetros impactan, claro que sí, también su voz, porque cuando atiende el teléfono ante alguna llamada recibimos el «Pronto» (hola en italiano). La vida de Darío cambió, y cambió para bien.
Su última visita a Rojas fue allá en 1992. Después no vino más, aunque le gustaría, claro. Es que además de sus compromisos profesionales con el basquet, Darió ha formado una familia, se casó y tiene un hermoso hijo llamado Michael Enrique, que precisamente este martes cumple 3 añitos de vida. En esta temporada 2004 Darío André emigró a Bari, ciudad que está bien lejos (alrededor de mil kilómetros) de Trapani. Darío se fue sólo, quedándose su familia en Trapani, ciudad ya hecha a la medida de los André. Un arreglo interesante con el Pallacanestro Valente Ruvo de la serie B2 del basquet italiano hizo que Darío emigrara a Bari para jugar una liga muy competitiva, de la que brindamos más detalles por separado. El rojense es conocido especialista por ser un eximio marcador, gran rebotero y con tremendo manejo de la zona pintada. Quizás no se destaca por su goleo, pero en otras facetas Darío es elemental para cualquier equipo.
El 7 de diciembre de este 2004 Darío André cumplirá nada menos que 30 años. Y pensar que se fue a los 17… De un pibe a un hombre que está afianzado, que tiene proyectos futuros más allá del basquet, que sueña alguna vez con volver a su Argentina, a su Rojas, al menos como para volver a codearse con los que alguna vez fueron sus amigos. Allá está Darío, bien lejos, en la hermosa Italia. Su corazón late a miles de kilómetros de Rojas, pero en realidad siempre estuvo entre nosotros. Ya son 13 años que es un «tano». Debió sacrificar muchas cosas y sacrificarse a más no poder para ganarse un lugar. Y lo logró. Más que merecido lo tiene por sus ganas, por su garra, por su perseverancia. En la cancha de basquet como en la vida. Dejando todo, con humildad. Esa humildad que lo ha hecho triunfar y lo ha convertido en un hombre sencillo y correcto.

Pozzuoli B-2
B-2
Cuarta categoría
Ariel Aimaretti (Novara)
Pablo Albertinazzi (Maddaloni)
Darío André (Pozzuoli)
Erik Bellman (Molfetta)
Guido Biondo (Gorizia)
Duilio Birindelli (Massafra)
Damián Buscaino (Olbia)
Juan Manuel Cáceres (Anagni)
Mariano Carcano (Massafra)
Matías De Gregori (Catania)
Matías Di Marco (Massafra)
Marcelo Dip (Recanati)
Pablo Filloy (Bernarda)
Matías Franzino (Foggia)
Leandro Gros (Monza)
Federico Helale (Massafra)
Carlos Mainoldi (Maddaloni)
Humberto Manzo (Canicatti)
Luis Maritano (Canicatti)
Paulo Messina (Canicatti)
Victorio Musso (Porto Torres)
Pablo Nocioni (Massafra)
Enrique Novatti (Canicatti)
José Paggi (Atri)
Emiliano Paparella (Agrigento)
Santiago Paparella (Massafra)
Ezequiel Perazzo (Anagni)
Mariano Peresini (Molfetta)
Matías Príncipe (Agrigento)
Federico Requena (Castrocaro)
Leonardo Ricci (Massafra)
Dante Richotti (Scauri)
Gastón Rossi Pose (Bernarda)
Luciano Saborido (Massafra)