Tras permanecer prófugo siete meses, fue atrapado por personal de Investigaciones Complejas de la Policía de la provincia de Buenos Aires una persona de 25 años que sería el homicida de Arturo Cobas.
Sobre el muchacho, obraba un pedido de captura por su presunta participación en el delito de “homicidio” del que fuera víctima el conocido y respetado pediatra de Junín Arturo Cobas, que fue asesinado en su vivienda de calle Roque Sáenz Peña 1833 (barrio Ramón Carrillo) el miércoles 16 de marzo del corriente año.
Según informó a este diario el subcomisario Ariel Gallinotti, el presunto autor del crimen fue aprehendido ayer, alrededor de las 14, a escasos metros de la casa de su padre, en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero, y enseguida fue trasladado por los agentes a nuestra ciudad, a la que llegó anoche, cerca de las 22.45, quedando alojado en la sede de la Dirección Departamental de Investigaciones Junín (DDI), en Gandini y Quintana, y luego fue trasladado a una dependencia policial de la zona.
“Tati” Ferreyra está imputado en la Investigación Penal Preparatoria 04-00-001644-11 que lleva adelante la UFIJ Nº 7 del Departamento Judicial Junín, a cargo del fiscal Angel Quidiello, causa Nº 10.614 del Juzgado de Garantías Nº 2 cuya titular es la Dra. Marisa Muñoz Saggese, quien aceptó el 17 de marzo pasado el pedido de detención del toldense elevado por el citado Quidiello.
Hoy, a las 8, será llevado a declarar ante el fiscal Quidiello, debiéndose destacar que la prima del pediatra asesinado, Patricia Cobas, estuvo presente cuando “Tati” fue alojado en la citada dependencia policial ubicada en los altos de la Comisaría Primera.
Crimen y conmoción
El pediatra Arturo Eduardo Cobas (56 años) fue asesinado a golpes el 16 de marzo pasado en su domicilio particular de Sáenz Peña 1833, en el barrio de las afueras de la ciudad  “Ramón Carrillo”.
El cuerpo fue encontrado sin vida en el patio de la quinta, donde también se halló muerto a un perro de raza rottweiler propiedad del profesional, animal que también mataron con golpes contundentes.
Personal policial de la Comisaría Junín Segunda había comenzado a investigar el caso al hallarse abandonado, cerca de las 6 de la mañana de ese día, el automóvil del pediatra, una Volkswagen Cross negra, la cual había sido incendiada (especialmente en su interior) en la esquina de General Paz y Magaldi, en el barrio FONAVI.
Los efectivos se trasladaron a la quinta de Cobas y al no responder nadie al llamado, y tras ver al rottweiler muerto en el patio, temieron lo peor y decidieron acceder a la casa violentando una ventana.
Enseguida, los investigadores hallaron el cuerpo sin vida del médico, quien estaba atado de pies y manos y había sido asesinado con violentos golpes aplicados en la cabeza con una llave tipo Stilson, hallada al lado de su cadáver. También se encontraron junto al cuerpo unos 1.200 pesos y, además, el pediatra tenía en uno de los bolsillos de su pantalón otros 80 pesos.
Personal de la Policía Científica realizó distintas pericias en el lugar, trasladándose al cabo de las mismas el cuerpo de Cobas a la morgue, para ser sometido a la autopsia de rigor en estos casos.
En la casa se secuestraron una computadora del profesional y otros elementos que podrían ser importantes para el avance del caso, caratulado “homicidio simple”.
Minutos más tarde se procedió a conducir a la Segunda a dos sujetos, hermanos entre sí, quienes residen a pocos metros de donde se halló la camioneta del médico asesinado.
Uno de los “demorados” sería muy conocido de la víctima, aunque luego fueron liberados. Posteriormente, se aprehendió a Gonzalo Fernández (25 años), empleado de Cobas en su quinta (allí, el pediatra criaba pollos y el joven ayudaba en esas tareas), quien permaneció varios días detenido, hasta que fue liberado por falta de pruebas en su contra.