A pocos días de iniciarse una nueva siembra de soja en el país, la evolución comercial de la última cosecha viene a paso lento, porque de los 55 millones de toneladas cosechados en el ciclo 2013/2014, el 40 por ciento todavía está sin vender.
Al menos esa es la información que figura en el reporte semanal de compras y embarques de la Dirección de Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura de la Nación, en donde se asegura que las fábricas y exportadores acumulaban compras por 32,9 millones de toneladas. A partir de este nivel de operaciones, un total de 22 millones de toneladas aún está en poder de los productores.
El volumen que queda por comercializar representa un 60 por ciento más de la producción retenida hace 12 meses, cuando el volumen era de 13,6 millones de toneladas.
De acuerdo a este informe oficial, en el presente ciclo comercial, que arranco en abril, las fábricas aceiteras acumulaban hasta el día 10 de septiembre compras por unos 23 millones de toneladas, un millón de toneladas por debajo de lo declarado en la misma fecha del año pasado, pese a que la oferta total de la campaña es notablemente superior.
Para los compradores esto implica mayores esfuerzos en el diseño de estrategias de producción de la mercadería. “Por ejemplo, en los últimos días volvieron a escucharse los ofrecimientos por soja con entrega inmediata a precio firme en dólares, pero pago en pesos diferido hasta la fecha en que el vendedor prefiera cerrar el tipo de cambio”, informaron desde la Bolsa de Rosario.
La decisión de los productores de no desprenderse del grano obedece a dos razones fundamentales: la caída que muestra el precio internacional (en lo que va del año perdió casi 120 dólares por tonelada en el mercado de Chicago) y el atraso del tipo de cambio oficial.