Nuevamente la vedette de la producción de Argentina se encuentra en momentos de definición sobre los guarismos de producción del corriente ciclo productivo. Y en esta oportunidad, las noticias no son las mejores. Una vez más el clima es la variable más importante y el principal influyente en el destino de la cosecha de soja.
Este último período de lluvias, días nublados con excesiva humedad y con cada vez menos horas de sol, están haciendo estragos en los cultivos de la oleaginosa. La falta de sol que seque los cultivos y de viento que oree los campos, están provocando reacciones adversas en los plantíos.
Ya en muchos campos se comienza a ver la apertura de las chauchas dejando caer los porotos al suelo. También, los cultivos comenzaron a demostrar con sus rindes, que las últimas semanas de excesiva humedad, fueron lapidarias. Los efectos de la humedad y falta de sol generaron todo tipo de ataques fúngicos que ocasionan bajas en los rindes y lógicamente problemas en la calidad comercial del poroto.
“En los lotes que pudimos entrar a cosechar, nos encontramos con rindes de 1600 kilos por hectárea” comentaba con desazón un productor de San Antonio de Areco, Provincia de Buenos Aires. Por estos días es habitual ver a la vera de los caminos vecinales y de las rutas, kilómetros de maquinaria parada a la espera de que mejore el tiempo y se escurran los campos, como para poder volver a ingresar para continuar o empezar con la cosecha de soja.
Los pronósticos del tiempo, lamentablemente  son adversos, porque se esperan para los próximos 10 días, las mismas condiciones que las actuales. Mal tiempo, días nublados, probabilidad de lluvias, falta de sol, que cada vez es mayor.
Este panorama cambia radicalmente las estimaciones de cosecha que se han conocido hasta el momento. Llama la atención como las instituciones privadas y oficiales que realizan estimaciones de producción, todavía no hayan emitido algún alerta al respecto. Con la situación que está viviendo los cultivos de la oleaginosa, ya tendrían que estar informando la seria posibilidad de que la Argentina no llegue a producir lo vaticinado.
La muestra de este escenario ya se comienza a reflejar  en la tendencia de precios de la soja en Chicago las últimas jornadas mostraron una tendencia sostenida a la suba con momentos de firmeza.
A la luz de estos acontecimientos, podemos ver como existe poca cantidad de camiones para la descarga en los puertos afluentes del Río Paraná, principales cargadores de vapores que transportan soja o aceites. En los últimos días fuimos testigos de la drástica disminución de la liquidación de divisas por parte de los exportadores. Y algo para tener muy en cuenta es la baja comercialización de soja por parte de los productores, acopiadores y corredores.
En los pasillos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se comentaba con preocupación esta realidad, viendo con sorpresa como los mercados nacionales no cambiaban su rumbo de “chatura” por el de sostenimiento con subas.
Debemos decir también, que si saliera el sol, dejara de llover y desapareciera la excesiva humedad en los próximos 20 días, muchos lotes que se encuentran en la “cornisa” pueden llegar a recuperarse, siendo la situación diferente a la descrita anteriormente.
Pero por el momento, los pronósticos del tiempo continúan estimando que el mal tiempo continuaría al menos en los próximos 10 días. Una  muy mala noticia para la soja.

Por Alejandro Ramírez para NAP