El ministro argentino de Agroindustria, Ricardo Buryaile, ya tiene firmada la resolución que establecerá que cualquier sistema de procedimiento, método de control o análisis que se pretenda utilizar sobre la comercialización de granos deberá ser avalado o validado primero por esa cartera agrícola.
La medida es un golpe al sistema que impulsó la multinacional Monsanto para cobrar un canon por su tecnología Intacta en soja, resistente a insectos. La firma implementó un sistema por el cual los productores se ven obligados a firmar una cláusula en los contratos de granos donde aceptan que se realice un test sobre su soja a fin de determinar si tiene el evento tecnológico de Monsanto. Si el productor usó la tecnología y no la pagó, en el puerto la multinacional aplica un descuento directo sobre el grano.
La resolución se conocerá en los próximos días en el Boletín Oficial y también representa un traspié para el sistema Bolsatech, que opera en el ámbito de la Bolsa de Cereales. Se trata de una alternativa al método de Monsanto que busca, a través de una adhesión voluntaria por parte del productor, que el cobro no sea compulsivo.
«Esto es para Bolsatech o cualquier otro sistema. Si los sistemas no son aprobados por Agroindustria serán inválidos los procedimientos, el análisis», graficó a Lanación.com una fuente al tanto de la resolución oficial.

CRA Y LA RURAL
Confederaciones Rurales Argentinas expresó su «satisfacción ante la información publicada hoy en medios periodísticos» y ponderó que «el Estado a través de Ministerio de Agroindustria haría valer el rol que le corresponde como fiscalizador en el comercio de granos y validación del sistema de toma de muestra».
«Esperamos que la aplicación de la resolución 140 sea el comienzo de una normalización del comercio de granos y el puntapié inicial para un proceso de orden y transparencia en el mercado de semillas que posibilite la incorporación de nuevas tecnologías, su debido pago, la inversión y el empleo», dijo CRA en un comunicado.
También la Sociedad Rural Argentina salió a apoyar la decisión. «Es la respuesta a un reclamo que veníamos haciendo ya desde el gobierno anterior. Celebramos que el ministerio haya intervenido para poner freno a los distintos intentos arbitrarios que pretendían distorsionar usos y costumbres en el comercio de granos».
«Como siempre dijimos desde la Sociedad Rural Argentina, la solución al reconocimiento de la propiedad intelectual de la biotecnología debe venir de un fortalecimiento de los sistemas de control del comercio de semillas».