El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires sigue adelante con la primera etapa de inspecciones en seguridad e higiene en el marco del “Programa de mejoramiento de las condiciones laborales en comercios minoristas”; a su vez, las verificaciones incluyen un importante relevamiento en materia laboral para lograr una regularización en la situación de los empleados que están sin beneficios sociales.
De acuerdo a lo confirmado en las últimas horas, el trabajo se llevará a cabo en todas las localidades bonaerenses; en esta oportunidad, el equipo de inspectores de la cartera laboral verificó el cumplimiento de las normas vigentes en la materia, que habían sido difundidas a los comerciantes en el inicio de este moderno Programa.
“En una primera instancia realizamos un relevamiento de la situación laboral y asesoramos en materia de seguridad e higiene en cada comercio. Ahora, luego de finalizar la primera etapa, exigimos el cumplimiento de las normas, lo que constituye un factor fundamental debido a que se trata del resguardo de la vida de la gente”, explicó el director provincial de Inspección, Raúl Ferrara.
“Desde el comienzo de la gestión del gobernador Daniel Scioli,  los índices de siniestralidad y mortalidad laboral han disminuido notablemente; de todas formas, esto requiere constancia permanente ya que el trabajo en los comercios va generando nuevas posibilidades de cometer errores, situación que ocasiona riesgos para los trabajadores. El ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, siempre lo remarcó y por ese camino transitamos; el objetivo no es multar a los comerciantes, sino generar conciencia y mejorar las condiciones laborales”, dijo el funcionario.
Las exigencias
En este marco, algunos de los requisitos exigidos en materia de seguridad e higiene son el mantenimiento del orden y la limpieza; la colocación de cintas antideslizantes en escaleras y pisos resbaladizos; la correcta iluminación de las zonas de trabajo y circulación; la colocación de las barandas y pasamanos en escaleras y huecos; la señalización de los lugares con riesgo de caída de personas y de objetos; el guardado de elementos punzantes luego de ser utilizados; el correcto acopio de mercadería; el control sobre las instalaciones eléctricas; verificación de la cantidad, tipo y caducidad de los extintores y su facilidad de ubicación y acceso; señalización de las salidas de emergencia; la existencia de un disyuntor diferencial y puesta a tierra y la verificación periódica de su correcto funcionamiento; entre otras cuestiones elementales que están siendo observadas durante los operativos.

Tarea conjunta
Por último, Ferrara destacó el acompañamiento de las cámaras empresarias y los gremios para la realización de este tipo de operativos y señaló que “esta nueva fase del Programa demandará cerca de dos semanas de trabajo, cuando luego sí se podrá hacer un balance acerca de los resultados obtenidos”.
No obstante cabe resaltar que la idea del Ministerio es concretar estas tareas en las ciudades importantes; que están incorporadas en el cronograma establecido por la cartera laboral por lo que es factible que los agentes recorran comercios e industrias del Distrito.  Más allá de esto, es destacable la labor que hacen los inspectores de la Delegación regional con asiento en la ciudad teniendo en cuenta que los resultados logrados son importantes.