La Junta Electoral Nacional de la Provincia de Buenos Aires adoptó hoy una serie de medidas para impedir que se produzcan faltantes de boletas en los cuartos oscuros y demoras en la apertura de las mesas en las elecciones generales del 23 de octubre. En medio de las denuncias de la oposición, la Junta presidida por Antonio Pacilio se reunió y dispuso «diversas medidas tendientes al adecuado desarrollo de los comicios nacionales», se informó en un comunicado.
En primer lugar, el organismo dispuso que los funcionarios judiciales de la provincia participen de los próximos comicios como presidentes de mesa «para evitar situaciones pasadas de deserción de ciudadanos designados a dichos fines».
Además, se ordenó que todos los establecimientos en los que se vaya a sufragar estén disponibles desde el día anterior a los comicios y que el correo distribuya «todo el material necesario 24 horas antes de su celebración», lo que «permitirá que a las 8:00 del día de la elección, los locales y materiales ya estén en condiciones de ser utilizados».
En tercer lugar, se recordó a aquellas personas que hayan estado a cargo de presidir mesas durante las pasadas primarias que tendrán el mismo deber el 23 de octubre y aseguró que «se garantizará, mediante la entrega de una constancia especial, que todas aquellas personas que hayan ingresado a los locales de recepción de votos o hayan arribado antes de las 18.00, podrán emitir el voto, aún después de dicha hora».
Por último, el tribunal «procedió a la designación como delegados electorales de los directores de los establecimientos en donde vayan a funcionar los locales de votación (4.159 en total)», con carácter «voluntario» y mediante el pago de un viático de 800 pesos.
Finalmente, «a los fines de asegurar e instrumentar el debido cumplimiento de lo dispuesto» se fijó una audiencia para el próximo 6 de septiembre, a la que se convocó a las autoridades nacionales y provinciales con incumbencia en la materia.