El lunes por la madrugada, un joven de Lincoln fue alcanzado por la picadura de un escorpión y debió ser llevado al hospital municipal para ser atendido. Según se pudo saber, la picadura la recibió en la planta del pie cuando caminaba descalzo por la casa y sin darse cuenta terminó pisando a este familiar de los arácnidos. Bromatología de Lincoln recibió cuatro escorpiones y días anteriores una mujer llevó en un recipiente varios especímenes también de temprana edad.
Por lo que explican desde Bromatología, estos escorpiones si bien tienen un veneno en su aguijón ubicado en la cola, no generan un mal mayor a la persona que es alcanzada por la picadura. Esto significa que no son arácnidos venenosos, como el que se encontró hace varios meses en la localidad de Roberts.
Estos arácnidos tienen predilección por permanecer en lugares oscuros y húmedos, tales como grietas en las paredes, depósitos de los objetos en desuso (chatarras), maderas y rejillas de desagüe. Habitualmente están acompañados de otros insectos tales como cucarachas, arañas, moscas, pues se alimentan de ellos.
En los hogares habitan bajo los zócalos, revestimientos de paredes o pisos, y pueden hallarse dentro de los calzados, por ese motivo es conveniente revisar estos lugares antes de ser usados.
La mayoría de los insecticidas hogareños no tiene efectividad, ya que necesitan un contacto directo con el ejemplar. Son sensibles a algunos insecticidas en polvo o aerosol a base de compuestos que pueden ser muy tóxicos para las personas, por ello la mejor medida es evitar que ingresen al domicilio o que se reproduzcan en el mismo.
El escorpión más frecuente es el Bothriurus Bonariensis, que es de color marrón oscuro, ancho, de tenazas amplias y cortas, en su cola presenta un solo aguijón, que al picar produce una irritación y dolor en la zona de la picadura.

Fuente: La Posta del Noroeste