La escasez de gas en el país se profundiza, en medio de la creciente demanda por las bajas temperaturas, llevando a las distribuidoras a restringir o suspender el normal abastecimiento de Gas Natural Comprimido (GNC) en diferentes ciudades, a las que recientemente se sumó Córdoba, y a cortar el suministro a grandes industrias.

En las últimas horas del martes, la Distribuidora de Gas del Centro (Ecogas) le notificó a las estaciones de servicio cordobesas la disposición de que suspendan por tiempo indeterminado el expendio de GNC.

La decisión fue transmitida a los estacioneros por medio de un correo electrónico en el cual se precisó que “en virtud de la declaración de fuerza mayor indicada por la transportista, y con el objetivo de preservar los consumos prioritarios de la zona, deberán suspender totalmente el expendio de gas natural a partir de la presente notificación y hasta nuevo aviso”.

Además, la distribuidora anticipó sanciones en caso de no ejecutar la medida expresando que “el no acatamiento o el acatamiento parcial de la presente instrucción los hará pasibles de la aplicación de las multas y/o penalidades regulatorias y/o contractuales que correspondan, incluyendo la del corte físico del servicio conforme a la normativa vigente”.

De esta manera, la suspensión de la carga de GNC en Córdoba se suma a las restricciones evidenciadas en las estaciones de ciudades como La Plata, Mar del Plata y distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior bonaerense.

Al mismo tiempo, alrededor de 100 grandes industrias, entre las que están petroquímicas, petroleras, cerealeras, y empresas agroindustriales, fueron notificadas para interrumpir el uso de gas en las últimas horas.

Al respecto, la distribuidora Litoral Gas les informó a sus clientes que “Transportadora de Gas del Norte S.A. ha declarado una situación de Fuerza Mayor, razón por la cual se ve comprometido el normal abastecimiento de la demanda prioritaria en nuestra zona de distribución”.

Ante el mencionado panorama, la compañía expresó que “con el fin de evitar la afectación del suministro a la demanda prioritaria, nos vemos obligados a solicitarle que cese a la mayor brevedad y hasta que medie comunicación expresa en contrario, el consumo de gas natural en sus instalaciones industriales, independientemente de quién sea su proveedor de transporte y/o gas”.

El corte del suministro afecta a las principales firmas de la región del Gran Rosario, que cubre el sur de Santa Fe y se extiende hacia el norte de Buenos Aires, junto con las de Córdoba, que debieron frenar a cero su consumo de gas natural.

En busca de anticiparse a la agudización del escenario descripto, el Gobierno salió de urgencia a licitar la adquisición 12 cargamentos de fueloil y gasoil a mediados de la semana pasada. Sin embargo, a pesar de estar cerca de concretar el arribo de un barco de Gas Natural Licuado (GNL) provisto por Petrobras, la posibilidad se frustró en las últimas horas y el panorama se complejizó.

De acuerdo a la información aportada por el sitio especializado EconoJournal, Enarsa le compró el cargamento de GNL a la petrolera brasileña pero no pudo documentar la transferencia de US$22 millones a una cuenta en el exterior de Petrobras, por lo que esta no autorizó la descarga del fluido en la terminal regasificadora de Escobar.

La situación crítica fue señalada días atrás a Noticias Argentinas por los ex secretarios de Energía Daniel Montamat y Emilio Apud, quienes apuntaron a la demora en la finalización del Gasoducto Néstor Kirchner, que permitiría transportar el doble de gas desde Vaca Muerta, dando respuesta a la alta demanda y al habitual consumo de industrias y comercios.