Lo Esther Roncarolo sobre el reconocimiento que se le realizó en el Centro Cultural Ernesto Sábato, con motivo de su trayectoria, y el cual se extendió toda la semana con la muestra de sus trabajos en dicho lugar.
“Estuvieron mis dos hijas y dos nietas, las otras dos no pudieron venir, y no sabes lo lindo que actuaron con sus instrumentos musicales y cantando, por primera vez juntas, porque lo hacen por separado.”
¿Usted nació en Rojas?
No, soy de la provincia de La Pampa, en un pueblito llamado Sarah.
¿Y Roncarolo?
El nació en Italia. Mi mamá en España y papá en Alemania. Muchas veces nos reímos porque todos nacimos en lugares distintos.
¿Cómo llegaron a Rojas?
Mi marido era Jefe de estación. Estábamos en Córdoba, luego nos mandaron a Sol de Mayo y no nos correspondía. Fue allí cuando mi marido dijo me voy a Rojas porque me corresponde por los años de servicio, y hacía aquí vinimos en 1958.
Un día cerraron la estación y con 54 años lo jubilaron. Y nos quedamos aquí.
Luego las hijas se fueron a estudiar. Margarita es profesora de Literatura y Lisi de Escultura.
Así pasaron los años. Cuando falleció mi marido pensé que me iba a ir pero seguí instalada aquí ya que estuve un tiempo afuera y vivía llorando entonces me pregunté ¿para qué?. Fue ahí donde decidí regresar a esta ciudad, allá por el año 81.
¿Con la cerámica desde cuándo?
Hace muchos años un intendente de Rojas tuvo la idea, ya que tenía un pariente que se dedicaba a eso, y decidió traer un horno a la ciudad. Primero aprendí y posteriormente empecé a enseñar. Recuerdo que en aquella oportunidad nos anotamos muchísimas personas para aprender. Hoy en día ya no es un entusiasmo.
¿Cuántos años tiene?
Tengo 87 desde el 6 de marzo
Y sigue dando clases…
Si, vienen algunas amigas y trabajamos todas juntas.
¿Se siente con ganas de seguir en esto?
Si, tengo taller, hornos, nos juntamos con amigas. Y para esta oportunidad hizo varios trabajos para exponer.