No llegó a cumplir un año en su puesto. Con menos de nueve meses en el cargo, Silvina Gvirtz renunció a la dirección general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires porque se negó a aplicar un «ajuste» como el que se le «exige» desde el gobierno de Daniel Scioli.
La decisión fue tomada luego de que desembarcan en su cartera el ahora ex secretario general de la Gobernación, Luciano di Gresia, junto con quien era el director general de Administración de la jefatura de Gabinete provincial, Wlaster Carbone. La jugada fue leída prácticamente como una intervención del jefe de ministros Alberto Pérez.
Ambos funcionarios habían sido designados para controlar el presupuesto del área, que tiene rango de ministerio, y poner en práctica el Plan Integral de Presentismo para reducir en un 5% la ausencia de docentes a los establecimientos escolares.
En la carta de renuncia que Gvirtz envió a Daniel Scioli, y a la que accedió Infobae.com, la ahora ex funcionaria cuestionó: «Estoy absolutamente de acuerdo en que se propusiera un plan de austeridad que permitiera detectar situaciones en donde se pudiera producir ahorro u optimización de recursos. El otorgamiento de licencias es un sector clave para ello, pero eso no es equivalente a plantear un ajuste como el que se me exige».
La cartera de Educación requiere del 35% del presupuesto de la provincia, según cifras oficiales. El 90% de los recursos que recibe están destinados al pago de sueldos para maestros, suplentes y auxiliares. Se estima en Buenos Aires tiene una planta docente que ronda las 330.000 personas. Si, como informó Alberto Pérez, hay licencias médicas para el 24% de ellos, eso significa que casi 70.000 profesores no dan clases.
«La mayoría de los docentes trabaja, y además trabaja muy bien. No se merecen ser la variable de ajuste sólo porque la educación maneja una gran masa de recursos compara a otras áreas», cuestionó.

La hermana del productor televisivo Diego Gvirtz tuvo duras críticas contra la administración de Scioli, a la que acusó de «exigir» un «recorte, ajuste (como se lo quiera llamar) al área de educación» de «un día para el otro». «Representa una época que Argentina no debería volver a vivir nuevamente», disparó.