El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) obtuvo una variedad de soja cuyo carácter diferencial se basa en el mayor tamaño del grano, el alto contenido proteico, de azúcares y resistencia a enfermedades. Diego Soldini, especialista en mejoramiento genético de soja del INTA, es quien obtuvo el nuevo cultivar y se desempeña en el Inta Marcos Juárez en Córdoba.
El experto destacó el carácter diferencial que posee esta variedad frente a la commodity para uso industrial: Alim5.09 se presenta como una variedad con calidad superior para la elaboración de alimentos. Esta variedad se destaca por el tamaño aumentado del grano, el alto contenido proteico y de azúcares, hilo amarillo y reducida actividad de enzimas lipoxigenasas responsables del olor y sabor desagradables.
Entre las principales características se destaca que es un grano con mejor palatabilidad (sabor), y en comparación con la soja tipo commodity que posee un contenido de proteína promedio del 39%, la nueva variedad alcanza un contenido de proteína promedio del 42% y un potencial de rendimiento de hasta 3.600 kilos por hectárea.
Además, es resistente a mancha ojo de rana y cancro del tallo. El nuevo cultivar es del grupo de madurez corto y de crecimiento indeterminado. Se adapta a siembras de primera implantación en el Norte y de segunda en la región núcleo, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En ambientes de menor potencial Alim5.09 desarrolla un contenido de proteína superior al promedio.
Para Soldini estas características particulares, sumadas a que es un material convencional -no genéticamente modificado-, posicionan a este nuevo cultivar en el mercado internacional de este tipo de granos bajo un sistema de trazabilidad comercial.
Pese a ser uno de los principales productores mundiales de soja, la Argentina no cuenta con programas de evaluación de materiales genéticos orientados a la obtención de germoplasma especial para uso en la alimentación humana.
Mediante un convenio de cooperación tecnológica, el INTA Marcos Juárez junto a la empresa Rojas Lagarde SRL asumió el desafío de «responder a las nuevas demandas por calidad como forma de incorporar valor agregado a la producción soja y de acceder a nuevos segmentos de mercado», remarcó Soldini.
El proyecto tiene como características básicas el uso de recursos genéticos (germoplasma exótico) y biotecnológicos para el desarrollo de material genético de soja especial para consumo humano y alto rendimiento.

Por Damián Morais
Fuente: Ámbito Financiero