9 DE JULIO HABIA INICIADO UN RECLAMO
El equipo de Chacabuco había presentado una nota en el Siete Ligas porque, aseguraban (tras ver el estudio) que la lesión de Herrera no era tan grave como argumentaba Barracas – Al final 9 de Julio desestimó la protesta.
Esta historia de la supuesta mala inclusión de Diambri por el lesionado Herrera tiene varios capítulos, y en la cual El Huracán de Rojas aparece en el último capítulo. Todo comenzó cuando 9 de Julio fue a disputar la quinta fecha del torneo regional a la ciudad de Colón el pasado 30 de octubre. Tras el pedido del equipo de Chacabuco de una copia del certificado médico –nunca se lo dieron- donde se acreditaba la lesión del arquero Pablo Herrera, de parte del delegado del “9” a su par de Barracas, comenzaron las sospechas de que algo andaba mal.
LAS DUDAS DE 9 DE JULIO
Aparentemente, Sportivo Barracas le solicitó al Consejo Directivo sustituir al arquero Pablo Daniel Herrera por poseer una lesión de ligamentos en una de sus rodillas, la cual le impediría seguir en dicho torneo; cosa que el ente aprobó según los informes de una resonancia presentada por el Club de la ciudad de Colón efectuada en un instituto de Pergamino.
Lo cierto es que el Club 9 de Julio requirió dichos informes y tras realizar interconsultas con profesionales traumatólogos, estos llegaron a una conclusión que difiere tangiblemente de lo expresado por el diagnóstico que acompaña dicha resonancia magnética, evidenciando una lesión mucho menor a la declarada.
Por tal razón, el club de Chacabuco, presentó el viernes 4 de noviembre una nota al Tribunal, solicitando se revea el expediente tramitado por el club Barracas, que entre otras cosas no posee el correspondiente diagnóstico de un medico de AFA cómo lo expresa en otro párrafo el artículo 26 del Reglamento (El jugador a reemplazar será sometido a los estudios y controles médicos del Departamento Médico de la Asociación del Fútbol Argentino, el que informará al Comité Ejecutivo de la Unión Regional Deportiva 7 Ligas, sobre el diagnóstico de la lesión y plazo de rehabilitación, siendo este último a tenerse en cuenta a los efectos de considerar si es susceptible la inscripción de un nuevo jugador en reemplazo del lesionado, el que no podrá actuar hasta tanto el Comité de la U.R.D. comunique a la respectiva Liga la autorización en tal sentido). (N. de la R: Este artículo es del cual ahora, El Huracán, se aferra para protestar el partido del partido de ida de cuartos de final ante Barracas).
En su momento el Club de Chacabuco no presentó un reclamo de puntos (debía depositar $ 3000). En el caso de El Huracán sí lo hizo, además de depositar el dinero en cuestión. Además, fuentes fidedignas aclaran que el trato que recibió la gente de 9 de Julio de Chacabuco por parte de algunas autoridades del Siete Ligas cuando efectuaron el reclamo, no habría sido del todo amable.
EL FINAL DE LA ESCABROSA HISTORIA
Sportivo Barracas habría acreditado que el arquero Pablo Herrera fue operado el pasado sábado 29 de octubre de su lesión de ligamentos.
En la sede de la Liga Deportiva del Oeste se realizó una reunión entre el Comité Ejecutivo Regional 7 Ligas que estuvo representado por su presidente Claudio Yópolo (Junín); Vice Presidente 1º, Sergio Palmieri (Chacabuco), Secretario Jorge Garavano (Salto) entre otros y los representantes del Club 9 de Julio de Chacbauco encabezados por su presidente José Luis Bruno quien fue acompañado por el vicepresidente Luis Collep, el Secretario Martín Fassán y el delegado Rodolfo Badel.
La misma fue realizada para aclarar las dudas que le generaba la sustitución del arquero del club Sportivo Barracas, Pablo Herrera, tras evaluar los estudios que le efectuaron al jugador en cuestión además de la no aplicación correcta del artículo 26 del reglamento del campeonato tras sufrir una lesión en una de sus rodillas, lo que fue expresado mediante una nota presentada por 9 de Julio.
Cinco minutos antes a dicha reunión, arribó una delegación del Club de Colón encabezada por su presidente, el cual aclaró que el jugador en cuestión había sido operado el pasado sábado 29 de octubre en un instituto médico de la ciudad de San Nicolás, dato que ninguno de los presentes aparentemente sabía, -incluyendo a los integrantes del Comité- lo que motivo un fuerte cruce de opiniones entre ambas partes.
Por tal motivo, los representantes de 9 de Julio al tomar conocimiento de esto, reclamaron el porque no se les entregó esa documentación cuando se lo requirió al Comité lo que fuese aclarado cualquier duda, por lo que dedujeron que era recientemente suministrada por la gente de Barracas.
Recordemos que este pedido de parte de la institución de Chacabuco para que se revea la medida la motivó un estudio computado del arquero, del cual de su diagnóstico no se desprendía lesión tan severa cómo se aducía.
Según los dichos de un integrante de Sportivo, aparentemente la lesión que poseía el jugador no le impedía caminar normalmente pero si quería continuar practicando este deporte, un profesional le aconsejó la intervención quirúrgica.
Lo cierto es que la gente de Chacabuco solicitó copia de los documentos que presentó el equipo de Colón, y desistió de cualquier reclamo, incluyendo el porqué no se cumplió con lo que expresa el reglamento al respecto de que un profesional de la Asociación del Fútbol Argentino debe realizarle los estudio pertinentes para que luego si, pueda o no ser sustituido por otro jugador del mismo puesto, que no figure en la lista de buena fe.
Por esta razón; y parafraseando al legendario cuento; caperucita se comió al lobo feroz y colorín colorado, este cuento (para 9 de Julio) no tuvo más reclamo.