Los ataques anónimos contra silobolsas en momentos en que el Gobierno presiona para que los productores liquiden su cosecha e ingresen dólares al país levantaron todo tipo de sospechas. Pero el titular de Coninagro (Confederación Intercooperativa Agropecuaria Ltda.), Carlos Garetto, optó por no sembrar más sospechas y pidió que sea la Justicia la que determine el origen de las agresiones.
El dirigente rural advirtió también que ese tipo de ataques «se da en varios lugares pero trascienden poco», muchas veces por lo alejados que están los campos de los centros urbanos. «Conocemos muchos casos», insistió.
Garetto reconoció que «siempre hay alguna suspicacia» respecto al origen de esas agresiones, pero advirtió: «Hasta que esto no se determine nosotros como dirigentes no podemos decir nada». «La Justicia tiene que actuar», reclamó.
Este miércoles, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) denunció a través de un comunicado la rotura de ocho silobolsas con soja y maíz del productor Tomás López.
La entidad aseguró además que el ataque contra el campo que alquila en la localidad de Speluzzi tuvo una intencionalidad muy marcada: «Las roturas efectuadas en la madrugada del lunes pasado dan cuenta de un claro mensaje, ya que no hubo sustracción ni motivo alguno para dicho suceso».
De las ocho silobolsas rotas, seis contenían soja y dos maíz; según fuentes rurales. En ellas había unas 1.200 toneladas de la leguminosa y 400 del segundo cereal, por lo que se calcula que el acopio tenía un valor aproximado a los tres millones de pesos.
De todas formas, en el reportaje Garetto confirmó también que tras el encuentro que mantuvieron este miércoles distintas agrupaciones rurales con representantes del Gobierno se acordó avanzar en la venta de la producción almacenada. «En los próximos tres o cinco meses se liquidarán los dólares de la cosecha», anticipó.

DENUNCIA DE CARBAP
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) informó que un productor rural sufrió la rotura de varios silobolsas y como no hubo robo sospechan que se trató de un ataque a raíz de las acusaciones por retener la cosecha a la espera de una mayor devaluación.
El episodio se produjo el pasado fin de semana en la localidad de Speluzzi, de la provincia de La Pampa. Según la denuncia en el campo se encontraron seis bolsas plásticas de maíz y dos de soja, con 180 toneladas de granos cada una, abiertas completamente.

EL DÓLAR REAVIVA EL ENFRENTAMIENTO
En un contexto de amesetamiento del dólar, resurgen las disputas entre el Gobierno y las cerealeras por la liquidación de divisas, el debate en torno a la creación de una Junta Nacional de Granos y una particular denuncia de ataques a las tenencias sojeras.
En su conferencia de prensa desde Casa de Gobierno, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich, días pasados les pidió a las cerealeras que liquiden su stock de soja y les advirtió que «el que pierde es el país». El objetivo del Gobierno, dijo, «es lograr que las liquidaciones sean fluidas, para garantizar no solamente el ingreso de divisas sino para el funcionamiento adecuado del sistema económico».
Y aclaró: «La disminución del nivel de precios ha privado a la Argentina de ingreso de dólares; podemos tener una pérdida de 2.500 millones de dólares en el año y el año próximo, si se mantiene, podemos tener más pérdida de ingreso de divisas, quien pierde es el país».
Ante el acopio de los sojeros una vez más, surgieron las iniciativas de crear una Junta Nacional de Granos. Sin embargo, el titular de Coninagro, Carlos Garetto, advirtió esta mañana en diálogo con radio América que la idea «es inviable porque los volúmenes son otros» a los que eran hace décadas.
Además, Garetto respondió a las acusaciones por parte del Gobierno respecto a la especulación de los sojeros. «Es un país muy imprevisible, el productor va liquidando a medida que tienen que afrontar sus costos. La moneda ha perdido sus cualidades, la inflación todo lo licua», dijo.
Este nuevo cruce entre campo y Gobierno se da luego de que la renuncia de Juan Carlos Fábrega a la presidencia del Banco Central y su reemplazo por Alejandro Vanoli generaran temor en el mercado (por la creencia de que habrá mayores sanciones y controles) y esto motivara que el dólar en el mercado paralelo cediera casi un peso en apenas una semana.
Ante el amesetamiento del dólar oficial en torno a los 8,50 pesos, los productores agropecuarios buscan en el acopio de soja y la no liquidación una fuente de reservorio hasta que aumente el tipo de cambio y se maximicen sus ganancias. Sin embargo, Vanoli ya advirtió que no habrá una nueva devaluación, como la de fines de enero.

HABLÓ ETCHEVEHERE
El hecho ocurrido el fin de semana pasado inmediatamente encendió una luz de alerta en el sector agropecuario, pero, a diferencia de otros casos, en esta oportunidad los máximos dirigentes del campo decidieron apuntar los cañones contra el Gobierno nacional.
Esto, quizá sea, porque en el kirchnerismo reconocieron públicamente la preocupación que genera para la recaudación oficial el hecho de que los productores almacenen soja en los silobolsas como moneda de reserva de valor.
El propio presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, salió a sembrar un manto de dudas sobre el caso que afectó al productor Walter Paganti, que administra una planta de silos ubicada a la altura de 9 de Julio sobre la ruta nacional 5.
“Con este Gobierno estamos acostumbrados a no creer en las coincidencias”, dijo Etchevehere, haciendo referencia a una supuesta “complicidad K” en el ataque a los silos bolsas como método de presión para que los productores vendan soja.
“Si miramos atrás vemos que hay señales muy fuertes y que ésta podría ser otra en la misma línea del intento de confiscación del predio de Palermo, la quita del formulario 11-16, las persecuciones de la AFIP y el Proyecto X”, agregó el presidente de la SRA.

LA POLITICA Y LOS NEGOCIOS
Las declaraciones de Etchevehere se hicieron eco durante toda la jornada de este jueves en casi la totalidad del ámbito rural, en donde aún reina un alto grado de desconfianza hacia el kirchnerismo por la avanzada que sufre el sector.
Pero lo cierto es que, en rigor, si bien existen antecedentes que justifican el recelo, los casos de ataques a silobolsas son a esta altura un método bastante frecuente en las principales regiones productivas del país, sobre todo en épocas de cosecha.
Durante los últimos años varios hubo casos en los que se registraron roturas de silobolsas que, en realidad, responden a un método de violencia y amenaza por parte de algunos camioneros a productores agropecuarios.
Esto ocurre porque hay empresarios que deciden contratar camiones provenientes de otras zonas, los cuales resultan, en muchos casos, menos costosos. Ante este accionar, los camioneros locales reaccionan de esa forma “para defender su trabajo”.
En varias localidades de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos también se registran serios inconvenientes ante la inacción de las autoridades que se muestran incompetentes para frenar esta clase de delitos.
Sin embargo, y más allá de la escalada que presentan estos hechos, a fines de 2011 hubo un fallo que sentó un precedente: la Justicia decidió condenar a cinco integrantes de la Cooperativa de Provisión de Transporte de Azul Ltda. que habían sido enjuiciados por diversos delitos de coacción y violación a la propiedad privada.

SILOBOLSAS, UN MODELO DE EXPORTACIÓN
Los silobolsas son una innovación que en los últimos años transformó el sistema de comercialización de granos al brindar a los productores la posibilidad de dosificar ventas en el transcurso de toda la campaña agrícola.
En otras palabras, esta tecnología de origen argentino revolucionó el ámbito de la comercialización de granos al generar una redistribución de fuerzas fenomenal entre una demanda muy concentrada y una oferta ultra-atomizada.
Según datos publicados por valorsoja.com, en el primer cuatrimestre de 2013 las exportaciones argentinas de silobolsas sumaron 9,55 millones de dólares, de las cuales un 92,0% correspondieron a ventas registradas por Ipesa Río Chico (Ipesasilo).
El principal destino de exportación del producto argentino en los cuatro primeros meses del presente año fue Brasil con ventas por 3,22 millones de dólares (33.7% del total), seguido por Uruguay (25.4%), EE.UU. (12.3%), Paraguay (12.2%) y Chile (7.1%), entre otros destinos.
El dato es que en lo que va del presente año un 4.8% de los envíos se colocaron en Europa (Italia y Francia) versus un 1.7% en el mismo período de 2012. También se registraron exportaciones a Bolivia, Colombia, Perú y Nicaragua.