La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, Carbap, evaluó que entre seis y ocho millones de hectáreas se encuentran afectadas por las inundaciones provocadas por las recurrentes lluvias y los problemas hídricos de la Provincia.
En declaraciones periodísticas, el asesor y ex presidente de la entidad, Alberto Frola, se mostró preocupado ante el estado de los campos de buena parte del territorio bonaerense, dentro de lo que nombró como los más críticos los casos de Trenque Laquen, Saladillo, Pehuajó, Bolivar, Salliqueló, Olavarría, Tapalqué y Las Flores.
El dirigente expresó su preocupación por las pérdidas que tendrá el sector ante la situación, de la que opinó que «las situaciones climáticas estaban previstas», como para poder haber realizado obras preventivas.
«Se afectaron las cuencas superiores, que luego, con el tránsito del agua, afecta las zonas inferiores y hasta el punto núcleo se ve anegado y con caminos intransitables», explicó el ruralista.
Si bien a nivel provincial se avanzó con la firma de decretos de emergencia y desastre que permiten posponer o eximir de impuestos a los propietarios de las zonas afectadas, Frola explicó que a nivel nacional no se ha firmado un solo decreto al respecto, algo que el sector viene pidiendo desde la sequía de comienzo de 2012.
Esas rúbricas permitirían posponer o eximirse del impuesto a las Ganancias y bienes personales, entre otros beneficios para apoyar a los productores.
En ese sentido, indicó que la cosecha fina -que incluye la cebada, el trigo y el centeno- está «perdida en gran medida, mientras uqe la cosecha gruesa -maiz, soja, sorbo y girasol- también se encuentra fuertemente afectada porque «si bien se puede sembrar en las lomas, muchas veces no hay posibilidades de acceder hasta allí», contó.
Según Frola, también en el sector ganadero la pérdida es muy grande, mientras que los tambos tuvieron un perjuicio del 30 por ciento