El proyecto de ley impositiva de la administración Scioli prevé incrementos anuales escalonados y progresivos para las propiedades urbanas y los campos, los terrenos baldíos y las patentes, además de modificaciones que harán más abarcativo el impuesto a los Ingresos Brutos, que ahora gravará, por caso, propiedades dadas en alquiler.
El paquete fiscal está diseñado para aumentar la presión fiscal sobre los sectores de mayor capacidad contributiva, y representar un 4,5% en el incremento de los impuestos plantea cobrar la Provincia el año próximo, que a su vez totalizan el 60% de lo que ingresa a las arcas bonaerense en materia impositiva.
En cifras brutas, el incremento aportará al Tesoro 1.900 de los 45 mil millones de pesos que prevé recaudar la Provincia en 2012. Sumando el aporte de tributos nacionales, la estimación de recaudación para el año próximo queda en 103.230,9 millones, un 17% más que este año.
Los incrementos en los inmobiliarios urbanos se calcularán aplicando a las valuaciones 2007 el Coeficiente de Construcción del Indec, hoy del 1,7%, mientras que en el caso del rural, el aumento será del 27% para todas las partidas. En este último caso, además, se eliminará la exención para los distritos que el año pasado fueron exceptuados por verse afectados por la sequía, aunque solo pagarán el 30% del total, ya que el resto será “subsidiado”.
En el caso del Inmobiliario Urbano, las propiedades de entre 25 mil y 64 mil pesos de valuación fiscal, que son el 48% del total, tendrán un incremento anual de hasta 50 pesos; las valuadas hasta 102 mil pesos, el 22% de las partidas, experimentarán una suba de entre 50 y 100 pesos; el 13% valuado entre 102.001 y 150 mil pesos, una aumento de entre 100 y 200 pesos, mientras que para el 17% valuado en más de 150 mil pesos, el aumento será de más de 200 pesos, sin “techo”.