Atento al tenso contexto internacional, el candidato a presidente por Cambiemos, Mauricio Macri, aseguró: «no dudo en alinearme en la lucha contra el terrorismo» y sostuvo que Argentina fue un «gabinete de prueba» con los ataques contra la embajada de Israel y la mutual AMIA.
En cuanto a su eventual política exterior, Macri explicó buscará «defender los intereses de los argentinos» y mantener «relaciones amigables con todo el mundo». A propósito, indicó que el potencial canciller de su gobierno «va a ser alguien que sepa construir relaciones», aunque mantuvo el misterio respecto de posibles nombres para ese cargo.
Ya concentrado en las problemáticas nacionales, el candidato presidencial fue crítico con las designaciones de militantes de La Cámpora dentro del Estado: «Hay que entender la importancia de la carrera pública. Este Gobierno es el que más habla del Estado y es el que más lo ha destruido».
En ese sentido, argumentó que «cada vez que corren a una persona con 20 años de trayectoria para poner a un pibe de La Cámpora, destruyen al Estado. Esto no va».
Macri siguió cuestionando los mensajes de campaña del kirchnerismo, esta vez sobre el presunto temor de la clase trabajadora ante un posible gobierno de Cambiemos: «En la Ciudad hemos hecho paritarias durante ocho años y ya no tenemos conflictos. Tengo muy buena relación con Hugo Moyano y todos los sindicalistas en general. Todos ellos me dicen que los trabajadores no tienen miedo de un gobierno liderado por Cambiemos, al contrario de lo que dice el FpV».
El líder de Cambiemos también rechazó las acusaciones del FpV en el plano económico: «Tenemos un compromiso asumido entre gobierno, empresas, sindicatos y universidades para pensar un plan estratégico, esa es nuestra apuesta. No queremos la apertura de la economía para que todo el mundo se funda. Nosotros vamos a crear trabajo».
Por otro lado, anticipó que buscará llevar la inflación «a un dígito» y promoverá, en caso de ser electo, «la normalización del Indec, con un equipo profesional independiente que no me llame antes por teléfono para ver qué número ponemos. Y a los trabajadores que fueron desplazados por el kirchnerismo los vamos a poner de nuevo en su lugar».
En las últimas horas, circuló con fuerza la versión sobre un posible cierre de Tecnópolis si Macri es presidente. Sin embargo, el candidato rechazó ese mensaje: «Tecnópolis está bien instalada y ha funcionado muy bien».