En un acto donde la emoción estuvo a flor de piel, el jardín maternal “Arco Iris” celebró el pasado viernes su vigésimo quinto aniversario con un acto realizado en el teatro Italia. El evento se desarrolló ante una muy interesante concurrencia, entre quienes hubo autoridades municipales encabezadas por el intendente Martín Caso, concejales y consejeros escolares, familiares de los alumnos y, sobre todo, una importante cantidad de ex alumnos, docentes, directivos y personal auxiliar.
Tras el inicio protocolar, con la entrada de las banderas de ceremonia y la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino, fue descubierta una placa conmemorando el aniversario, de lo cual se ocuparon la directora Marisa Cavallo, dos docentes del establecimiento y, en representación del gobierno municipal, la secretaria de Desarrollo Social, Marcela Rosset.
Seguidamente hubo una breve ceremonia religiosa a cargo del sacerdote católico Hugo Papaleo, y llegó el momento de las palabras: se dirigieron a los presentes la directora actual,  Marisa Cavallo, quien agradeció a las distintas autoridades que han pasado por el municipio en estos años y que “todos nos han ayudado”, y remarcó que “estamos orgullosos de ver cómo fueron creciendo los chicos. La sonrisa de un niño cura la más profunda de las heridas”.
Por su parte Ita Boveri, la primera docente en ocupar la dirección del Jardín, remarcó que “todo era nuevo y casi desconocido hace 25 años cuando tomamos la dirección del jardín. Visitamos otros jardines en Buenos Aires y tomamos impulso, por en esa época no eran muchos los establecimientos de este tipo. Me tocó ser la primera directora, en el ´88 abandoné, pero lo ví crecer, que en definitiva es lo más importante.
Andrea Vega por su parte agradeció en representación de los padres que a lo largo de la historia de la institución les han confiado sus hijos la jardín y Amalia Lateano entregó a las autoridades del jardín un ejemplar de una de sus obras, a modo de regalo de cumpleaños. Luego llegaría el momento de los reconocimientos: a la primera promoción; a grupos de padres que colaboraron con la institución; a ex docentes, ex directivos y ex personal auxiliar.
Una fiesta con mayúsculas la del Jardín “Arco Iris”, que celebró 25 años y seguramente irá por mucho más. Con el compromiso de siempre, el de hacer felices a los niños.