Los precios de los combustibles que comercializa YPF aumentaron un 6 por ciento promedio, el segundo ajuste en menos de un mes que aplica esa petrolera y de esta manera tuvieron una suba del 30 por ciento en un año.
Si bien la empresa no emitió un comunicado oficial para anunciar el nuevo incremento, voceros de la compañía dejaron trascender que el ajuste se relaciona con la política de precios de sus competidores. De este modo, YPF busca reducir la brecha de precios con su competencia, sobre todo en el interior del país.
En la empresa evalúan que su demanda crece en distintas zonas del país a raíz de que las otras petroleras aplican incrementos de precios mucho mayores en el interior que en Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde los controles oficiales son más estrictos.
El aumento de hoy, del 6 por ciento, se suma al que tres semanas antes había dispuesto la misma compañía, en ese caso, de un 5 por ciento. En tanto, durante los últimos doce meses el aumento acumulado en los combustibles de YPF ronda el 30 por ciento.
La nafta súper cuesta $5,099 y la premium $6,139, aunque según los propietarios de estaciones de servicio los precios se encuentran por debajo de lo que se paga en países limítrofes.
Para justificar el incremento, la empresa asegura que por el nivel de sus precios cada vez vende más combustibles y por eso ya controla el 59 por ciento del mercado.  La diferencia de precios con el resto de las empresas del mercado era de entre 15 y 20 centavos, en la Capital Federal y más alta aún en las estaciones de servicio del interior del país.