Para-el-trigoZonas que avanzan rápidamente en la implantación contrastan con áreas donde las napas colapsan y la siembra de trigo está pendiente y en riesgo, como en el norte bonaerense. El entusiasmo por el trigo sigue disminuyendo ante la imposibilidad de ingresar a los lotes. Para Buenos Aires, el ciclo 2014/15 comienza muy difícil: la cosecha aún no puede darse por concluida y todas las labores siguen trabadas. Los caminos inundados formaron un gran cuello de botella que atenta contra los momentos más cruciales del ciclo: la cosecha y la siembra.
En esta campaña los suelos más arenosos y con buen drenaje del oeste son los más beneficiados. Estos suelen tener una siembra muy complicada por la falta de agua, y serias dificultades para incluir el trigo en la rotación. Pero en este año poseen los perfiles cargados para afrontar el invierno y se está avanzando rápidamente con la siembra. Se están sumando nuevos lotes a la intención y están aplicando paquetes tecnológicos para rindes objetivos que están por encima de los 35 qq/ha.
Hacia el centro sur de Santa Fe también se avanza a buen ritmo. Pero a medida que nos desplazamos hacia el sur aumentan las áreas anegadas que no pueden sembrarse y otras que, ya sembradas, se inundaron y podrian llegar a resembrarse. Junto con el este cordobés, esta zona avanzó en la siembra de lotes con trigos largos e intermedios, cubriéndose ya un 80% del área. En general, la emergencia es muy buena y se mantienen las buenas perspectivas de la campaña. Se busca utilizar trigos intermedios a largos como antecesores de maíz de segunda y ciclos cortos antes de soja de segunda para evitar la merma de rinde de la oleaginosa ante el atraso en la fecha de siembra.
En el norte bonaerense el avance de la siembra es de un 20%. En muchos lotes los planes de siembra directamente rotaron su destino hacia la soja de primera. Cada semana que pasa parece más difícil que se alcance a implantar la intención que se proyectaba a principios de mayo.
El ambiente húmedo y la amenaza del El Niño, los problemas de cosecha y sus mayores costos conllevan alta incertidumbre y dificultan la toma de decisiones. En esta campaña el valor de los servicios de cosecha subió en función del estado del suelo y por los tiempos muertos de los equipos más allá del costo diferencial de cosechadoras con doble tracción y/o duales. Más allá del encarecimiento del costo del transporte, subsisten grandes dificultades para ingresar a los lotes por falta de caminos. También la imposibilidad de realizar los barbechos traerá dificultades con malezas complicadas como rama negra y más costos.
“Es muy preocupante la situación” comentan en nuestra ciudad. “Hasta los relieves altos están encharcados” observan. Hay un importante ascenso de las napas y podría subir aún más es los próximo días. “Prácticamente no hay caminos que no estén inundados. Los canales están repletos de agua y las lagunas totalmente llenas” describen preocupados. Además, la situación será agravada por el pronóstico del año Niño. “No consideramos un año bueno para hacer fina y estamos desistiendo la siembra” lamentan. En la zona todavía restan miles de hectáreas por sembrar y quedan cultivos estivales por cosechar en los sectores bajos. “Debemos ser muy moderados en las inversiones que realicemos (pocas y en donde tengamos certezas) debido a que será un año complicados para el sector” analizan. La actividad tambera es aún más alarmante. “No puede llegar el camión con el alimento y sacar la leche es otro suplicio”. La productividad de las pasturas presenta una merma del 20 a 30% y directamente se perdió en lotes bajos.