Siete de cada diez docentes están preocupados por el incremento de la violencia escolar y al menos la mitad de ellos se sienten desprotegidos frente a esta situación, reveló una encuesta gremial, mientras que se conoció otro caso de agresión entre alumnos en el Gran Buenos Aires.
El estudio, realizado por la Unión Docentes Argentinos (UDA), releva además que casi cuatro de cada diez maestros temen por su propia integridad física, dado que se desempeñan en escuelas de zonas consideras riesgosas.
Este jueves trascendió otro caso grave de violencia escolar, esta vez en el partido bonaerense de Morón, donde un adolescente fue herido en el pecho con un corte de cúter efectuado por un compañero de la escuela secundaria a la que ambos asisten, en la localidad de Castelar.
La agresión tuvo lugar el miércoles al mediodía, a metros de la Escuela General Básica N° 83 Guido Spano, ubicada en la calle Cañada de Juan Ruiz al 300, luego de una discusión entre alumnos que derivó en una pelea a las trompadas.
El adolescente herido continuaba este jueves internado en el hospital de Morón, mientras que las autoridades de la escuela evaluaban la sanción contra el agresor. «Le pegaron entre varios y uno de ellos lo apuñaló. Uno de los cortes fue bastante profundo, pero por suerte no tocó ningún órgano. Ahora, está internado y los médicos nos dijeron que va mejorando», dijo el padre del chico herido.
A su vez, el secretario general de la Unión Docentes Argentinos, Sergio Romero, dijo que el aumento de los casos de violencia escolar es «alarmante». Advirtió, en la misma línea, que «es imperativo instrumentar mecanismos que apunten a generar un marco de acompañamiento y contención tanto al docente, como a los alumnos y los padres, que permitan revalorizar el rol de la escuela».
«Debemos mantener y reforzar las instituciones para poder convivir dentro de una sociedad que expresa más violencia en sus distintas formas, lo cual se encuentra agravado por el consumo de drogas cada vez mayor registrado en adolescentes e incluso niños», sostuvo el sindicalista.
Agregó que «muchos docentes vienen a nosotros en busca de ayuda y asesoramiento para saber cómo afrontar este tipo de situaciones que exceden a la tarea del educador». «La mayoría de los problemas psicológicos y de estrés que se presentan, los cuales muchas veces derivan en pedidos de licencia, tienen que ver con casos de violencia que vive el docente en el aula», comentó.
Y enumeró: «alumnos que maltratan al docente, que lo desafían, lo insultan, desconocen su autoridad y también casos de agresiones entre chicos que van desde lo físico a la humillación verbal y la burla».
«Si bien desde nuestra entidad intentamos brindarles la mayor cantidad de herramientas, creemos que al no existir legislación que explícitamente proteja a los docentes y a los alumnos de los casos de violencia en la escuela, no se toma verdadera conciencia del problema», afirmó Romero.