En la faz organizativa, Pergamino históricamente se ha destacado en los torneos provinciales que ha organizado anteriormente, fue ejemplar. Las delegaciones que se presentaron en el certamen como Bahía Blanca, Mar del Plata, Zarate-Campana, Junín y La Plata agradecieron por la calidad de recepción, atención, hospedaje y gastronomía que tuvieron a lo largo de los cuatro días.
El comportamiento de las delegaciones fue excelente,  teniendo en cuenta que son jóvenes de 15 años en plena adolescencia, algunas compartieron el mismo hotel, y todas juntas compartieron el mismo lugar de almuerzo y cena donde reino la cordialidad, respeto y nuevas amistades que surgieron. La conducta de los chicos de la selección pergaminenses fue ejemplar, tanto dentro como fuera de la cancha, jamás se los vio protestar a los árbitros, ni cerca estuvieron de cobrarle una falta técnica. El nivel de los jueces también fue muy bueno en general.
En la faz deportiva, se vio un campeonato de altísimo nivel, con todos los equipos muy parejos y muy bien preparados, Bahía Blanca fue un justo campeón, que a pesar de perder sorpresivamente en la cuarta jornada contra Zarate-Campana, (quizás esto los motivo mas para la final), en el encuentro decisivo contra Pergamino demostró ser un conjunto compacto, sólido, concentrado y con unos jugadores y una mentalidad ganadora envidiable.
Lo de los dirigidos por Enrique Morais fue grandioso, perdió un solo partido (la final), los demás juego los gano con una garra y entereza enorme siempre tuvo que remontar ventajas (perdió todos los primeros tiempos), seguramente pasaran los años, pero los presentes el viernes 26 de Agosto en el Parque, jamás olvidaran el gigante, histórico, heroico y memorable juego frente a Junín (perdían por 25 en el tercer cuarto) forzaron el suplementario y terminaron ganando 97-91 en una noche inolvidable del zurdito Andrés Gómez con 36 puntos.
Muchos jóvenes para tener en cuenta, con un futuro grande, que probablemente en los próximos años estarán en el primer nivel del básquet nacional. En Bahía, su base Tomas Scarpaci (MVP de la final), el pívot Ignacio Suárez, el alero Andrés Barbero (selección nacional). En Pergamino el «colo» Mateo Marziali demostró claramente que es un jugador de selección, se puso el equipo al hombro, de lo mejor en el torneo, un gigante con todas las letras, el base rojense Felipe Fernández y la revelación del torneo el jugador de Sirio Libanés Andrés Gómez. En Junín el veloz tirador y goleador del torneo Maximiliano Tamburini y el rubio centro pampeano Michel Divoy , el base de La Plata Facundo Attademo, integrante de la selección Argentina .
Fueron cuatro días a puro básquet, emoción, alegría, entusiasmo y a pesar de no terminar con la gloria deportiva la satisfacción fue inmensa.