El estado de la ruta provincial Nº 32 a Salto es desde hace años motivo de quejas constantes por parte de los habituales usuarios.  Esta carretera es utilizada por una gran cantidad de habitantes de la zona rural de los Partidos de Pergamino y Salto, especialmente residentes de Rancagua y Arroyo Dulce que se dirigen diariamente a la ciudad cabecera para llegar hasta sus lugares de trabajo, establecimientos educativos o bien realizar distintos tipos de trámites.
El corredor que une nuestra ciudad con la vecina localidad de Salto ha evidenciado, de un tiempo a esta parte, deterioros en la cinta asfáltica, entre otras cuestiones como la falta de señalización y de carteles indicativos, todos factores que contribuyen a la seguridad de los usuarios del camino.

Deterioro del asfalto
En las últimas semanas varios residentes de Rancagua advirtieron a LA OPINION que el estado de la ruta es muy malo en cercanías del acceso a la localidad, donde existen pozos y grietas en el pavimento en ambos carriles, obstáculo imposible de sortear para los automovilistas. Solucionar estos desperfectos contribuiría enormemente a la seguridad de muchas personas que transitan frecuentemente por este corredor provincial.
La mayoría de las personas consultadas indicaron que la irregularidad que genera mayores problemas son las imperfecciones en la cinta asfáltica, la cual ha sufrido un deterioro en determinados sectores los últimos años y que resulta dañino para los vehículos.
Los usuarios se preguntan: ¿A quién le corresponde mantener en condiciones transitables la ruta? Lo cierto es que la carretera es provincial y el Estado municipal realiza a menudo bacheos en asfalto caliente, pero este material con el tiempo se desgasta y deja de cumplir su función, transformándose en lo que comúnmente se denomina serrucho, que deteriora los vehículos y podría ocasionar un accidente, porque gran parte de los rodados decide esquivarlos sobre la marcha, con maniobras bruscas o cruzándose de carril.

Señalización
Por otra parte, como hemos advertido en otras oportunidades, dentro del Partido de Pergamino se puede observar en el trayecto que une nuestra ciudad con Rancagua y hasta el límite con Salto, falta de carteles que indiquen límites de velocidad, cruce de arroyos, curvas e ingreso a localidades, como también es notoria la ausencia de mojones demarcatorios de los kilómetros.
La falta de mojones es también motivo de reclamo, ya que los mismos cumplen un papel importante para la ubicación. Al igual que los carteles indicativos de las calles, la señalización del kilómetro de carretera por la que se transita una forma de orientarse para llegar hasta los establecimientos rurales del Partido.

Pastos
Otro inconveniente importante de resolución rápida, económica y manual son los pastos crecidos a la vera del camino, situación que se agrava con la llegada de la primavera. Su presencia obstaculiza la visibilidad y reduce el espacio de banquina para realizar alguna maniobra en alguna eventualidad.
Si bien esta ruta es utilizada por lugareños, estos detalles son relevantes para aquellas personas que desconocen las inflexiones del camino.
Tal como indicaron algunos usuarios si bien no son tan graves los desperfectos de la ruta Nº 32, la señalización y corrección de los tramos imperfectos serían de gran importancia para mejorar la seguridad de este corredor provincial para beneficio no sólo de los pobladores del Partido de Pergamino y la zona sino para ocasionales usuarios que desconocen esta carretera.