La semana pasada (1º al 7 de agosto) se celebró la Semana de la Lactancia Materna, y sobre este tema se refirió Mariel Recalde, quien le dijo a Tiempo de Noticias que “nosotros bregamos para que las madres le den la teta a sus hijos hasta los 2 años”.
Dar la teta puede ser una de las experiencias más sensibles, fuertes y potenciadoras para una mujer. Pero también duele, genera una dependencia absoluta de la mamá a estar con el bebé, cuesta, no se logra o no se quiere. En la Semana Mundial de la Lactancia Materna es importante resaltar las virtudes de la leche de las mujeres para contrarrestar el marketing de las empresas lácteas que necesitan vender leche en polvo o en cartoncitos.
Pero, para promover la lactancia materna, no sólo hay que decir todos los beneficios que tiene, sino también garantizar (con lactarios, bancos de leche o sacaleches, horarios reducidos, prolongación de las licencias, espacios confortables y opciones laborales flexibles) que las mujeres puedan dar la teta. Entre el poder y el deber hay una gran diferencia. “Dar la teta tiene que ser una elección de cada mujer y no una imposición u obligación que sirva para generar culpa y no buena leche” dijo Recalde.
Más allá de esta libertad de elegir que tiene que tener cada mamá, también hay acciones que se desarrollan desde distintos sectores y que aportan a una mayor libertad. Por ejemplo, en el Ministerio de Salud de la Nación comenzó a funcionar un “Espacio Amigo de la Lactancia Materna”, para que las trabajadoras del edificio de 9 de Julio y Belgrano puedan usar el lactario acondicionado para que las madres amamanten a sus bebés o se extraigan leche y la conserven –de forma segura– hasta el regreso a sus hogares. La pediatra y asesora de Unicef en Argentina María Luisa Ageitos recomendó: “Este espacio debería ser un ejemplo para todos los ministerios provinciales y otras dependencias del Estado, no solo en la ciudad sino en todo el país”.
Las mujeres se encuentran amparadas por el artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo (Nº 20.744 de 1976 y modificada, entre otras, por la Ley 21.297) que garantiza que toda madre trabajadora “podrá disponer de dos (2) descansos de media hora para amamantar a su hijo en el transcurso de la jornada de trabajo”.
La Asociación de Empresas de Nutrición Infantil (ANI) informa: “En la Argentina, solo cuatro de cada diez niños se alimentan exclusivamente con leche materna hasta los seis meses. Según un estudio realizado por el Observatorio de la Maternidad, el 60 por ciento de los niños en el país no son alimentados según las recomendaciones nacionales e Internacionales”.