Incrementar el consumo de ácidos grasos omega-3 reduce el riesgo cardiovascular, y ello se puede lograr con una medida tan sencilla como incorporar más pescado a la dieta. Así lo aconsejó la semana última la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) en base a nuevos estudios poblacionales según los cuales, consumir hasta cuatro porciones semanales de este alimento reduce en forma sustancial los eventos coronarios incluso entre personas aparentemente sanas.
«El aporte necesario de omega 3 se lograría comiendo pescado dos veces por semana. No obstante, ya sea por motivos económicos o por nuestros hábitos culturales, la población argentina no cubre este mínimo necesario. Esta es la razón por la que se recomiendan medidas supletorias, a través de cápsulas de aceite de pescado», explicó el doctor Ricardo Iglesias, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina.
«Ya comer pescado una vez a la semana reduce enormemente los eventos cardiovasculares y la mortalidad», afirmó el médico al explicar que «las poblaciones con menor consumo de omega-3, tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, incluyendo accidente cerebrovascular, enfermedad vascular periférica y afecciones cardiovasculares».
Los omega-3 son grasas que, a diferencia de las saturadas y las trans, resultan beneficiosas para la salud dado que contribuyen al normal desarrollo del cerebro, corazón y otros sistemas. La mayor concentración de ellos se encuentra en el aceite de pescado, especialmente sardinas, salmón, atún, caballa y truchas.
Por ser los omega-3 ácidos grasos esenciales no pueden ser sintetizados por el organismo y deben incorporarse por medio de la alimentación o bien mediante suplementos dietarios.
Pese a que aún no se conoce con precisión su mecanismo de acción, se cree que estos ácidos, por formar parte de la membrana celular, contribuyen a su flexibilidad, haciéndola más permeable. Pero también poseerían efectos beneficiosos sobre los niveles de lípidos, la coagulación, la formación de placas de ateroma en los vasos sanguíneos y la inflamación, según explicó la doctora Sandra Swieszkowski, secretaria del Comité Ejecutivo de la Fundación Cardiológica.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina y en el mundo. Cada año fallece en nuestro país el doble de personas por infarto que por todos los cánceres. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo, la hipertensión y los niveles altos de lípidos en sangre.
De ahí que las personas con altos niveles de grasas en sangre, en especial triglicéridos, que están asociados a diabetes y obesidad, «pueden tener un importante descenso si comen pescado cuatro veces por semana o si toman a diario un suplemento de 2 gramos de omega-3 marino. En el caso del resto de la población, la aparentemente sana, le bastaría con comer pescado graso al menos dos veces por semana», recalcó el doctor Iglesias.