La Cámara de Diputados bonaerense aprobó este jueves un proyecto por el cual se buscará la regulación de la publicidad y patrocinio de las bebidas alcohólicas en el ámbito de la provincia de Buenos Aires a fines de la prevención y asistencia de la salud pública de sus habitantes. Además, se establecerá el “Día Provincial Sin Alcohol” todos los 21 de septiembre para concientizar a la sociedad sobre los efectos que produce la adicción a las bebidas alcohólicas.
Según la iniciativa impulsada por el diputado Sebastián Cinquerrui (Igualdad y Participación), el objetivo será disminuir la morbilidad y la mortalidad producida por el consumo de riesgo y/o abusivo de alcohol como así también disminuir la oferta y el consumo de bebidas alcohólicas en la población en general.
También atenuar la oferta y el consumo de bebidas alcohólicas en la población joven en particular y disminuir factores de riesgo e incrementar factores de protección ante el consumo y abuso de bebidas alcohólicas.
Se tratará también de controlar factores de riesgo asociados al consumo de alcohol como son el inicio temprano en el consumo y la inducción y refuerzo del consumo de alcohol a través de su publicidad.
Asimismo se promoverá la implementación de campañas informativas y de prevención en establecimientos educativos de todos los niveles y reconocer la adicción al alcohol como enfermedad crónica y recidivante para su diagnóstico, tratamiento y cobertura médica en todos los niveles del sistema de salud, público, privado y de seguridad social.
En tanto, se implementarán programas de prevención integral y asistencia destinados a las personas que consuman abusivamente y/o sean adictas al alcohol.
Cinquerrui, propone establecer el “Día Provincial Sin Alcohol” a celebrarse el día 21 de Septiembre de cada año como forma de concientizar a la sociedad. Ese día y en transcurso de toda la semana, tendrán que llevarse a cabo campañas de publicidad focalizadas en la juventud.
En cuanto a las limitaciones, le normativa aprobada por Diputados prohíbe la publicidad y promoción de bebidas alcohólicas, el uso de marcas registradas, nombre o razón social del fabricante, símbolos, imágenes y/o tipografías características asociadas, en los medios de difusión y comunicación de jurisdicción provincial.
Prohíbe también a los fabricantes, productores, comercializadores y distribuidores de bebidas alcohólicas, realizar el auspicio y patrocinio de todo tipo de actividad o eventos deportivos, recreativos y culturales; así como publicitar sus productos por cualquier medio, incluyendo la indumentaria, en el interior de espacios destinados a actividades deportivas, recreativas y culturales de jurisdicción provincial.
La normativa incluye la prohibición de publicidad en la vía pública y en todo espacio público, estática, móvil o dinámica, o bajo cualquier otra modalidad, de bebidas alcohólicas, y el uso de marcas registradas, nombres o razón social de fabricante y tipografías características asociadas.
Esta prohibición será extensiva a los vehículos que realizan la distribución de bebidas alcohólicas.
Según la propuesta de Cinquerrui la publicidad de las bebidas alcohólicas solo podrá realizarse el interior de los lugares de venta de los mismos y en publicaciones comerciales y técnicas, destinadas exclusivamente a personas y/o instituciones vinculadas directamente con la industria de las bebidas alcohólicas.
En los lugares de venta donde exista publicidad de bebidas alcohólicas, la misma no podrá estar ubicada sobre el frente del local, de forma que sea visible desde el exterior, ni exhibida a través de escaparates, exhibidores, expositores y amoblamientos comerciales ubicados sobre el frente del local y visibles desde el exterior, o en la vía pública.
En la fundamentación del proyecto Cinquerrui recordó que “el alcohol causa en todo el mundo 2,5 millones de muertes” al año según la Organización Mundial de la Salud y que es “la principal droga que consume nuestra sociedad”.
“El alcohol es una droga legal, pero por ello no deja de ser una sustancia psicoativa, es decir, una sustancia que al ser ingerida altera los procesos mentales normales y produce una intoxicación”, advirtió.
Además, resaltó que “el consumo de alcohol en general, pero por sobre todo, el consumo de riesgo y abusivo de alcohol en jóvenes, es un grave problema social y de salud pública que debe ser entendido y atendido por las autoridades”.