Como consecuencia de una denuncia presentada por la Oficina de Denuncias del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires ante las autoridades policiales de la localidad de Salto, se logró detener el día 16 de agosto a una persona de 43 años, que se dedicaba a la distribución ilegal de medicamentos de venta bajo receta en kioscos y supermercados.
El detenido, que tiene domicilio en la ciudad de Pergamino, fue interceptado por el personal policial en la localidad de Arroyo Dulce, luego de hacer una entrega de medicamentos en una despensa de Arroyo Dulce, partido de Salto.
Al requisar la camioneta que utilizaba para las entregas, se encontraron cerca de 3000 dosis de medicamentos como: sertal, tafirol, buscapina, vytapirena, bayaspirina, cafiaspirina, aspirinetas y mejoral.
El operativo contó con la presencia de los Inspectores del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires quienes procedieron al secuestro de estos medicamentos.
Tomó intervención en este hecho la U.F.I.Nº 2 del departamento Judicial Mercedes a cargo del Dr. Leandro Marquiegui, con la colaboración del encargado del Destacamento arroyo Dulce, Oficial Principal Amaru Allera; secundado por el Jefe de Gabinete de Prevención Comunitaria de Salto, Fernando Cabrera.
La causa fue caratulada “Infracción artículo 24 quinquine del Código Penal de la Nación Argentina”.
Aunque se retuvo la camioneta que se usaba para la distribución ilegal de medicamentos, la persona involucrada fue liberada mientras continúan las investigaciones para conocer el origen de estos medicamentos destinados al mercado ilegal.
Mientras tanto y para evitar que estos delitos se multipliquen el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires debe advertir a la población sobre los riesgos a los que se expone al comprar medicamentos en kioscos, almacenes o supermercados.
En estos comercios no se conoce la procedencia los medicamentos, ni su legitimidad y las personas que los venden no están calificadas para hacerlo y pueden verse involucradas con quienes las distribuyen ilegalmente.
La única garantía de contar con medicamentos seguros es recibirlos de manos de su farmacéutico de confianza.