El ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, entregó 100 camionetas 4 x 4 destinadas a la prevención rural de más de 60 municipios del interior de la Provincia de Buenos Aires.
Ritondo destacó que con este aporte «queremos acompañar dándole mayor seguridad a los trabajadores, productores y a las familias que viven en el interior de la Provincia».
Asimismo el funcionario provincial señaló que  la implementación de los Comandos de Prevención Comunitaria (CPR)  «comenzó a darle volumen quien me antecedió en el cargo, y hoy lo podemos seguir potenciando».
Durante su discurso, Ritondo recordó que «como dice nuestra gobernadora  María Eugenia Vidal nosotros tenemos un combate directo con las bandas organizadas y contra el narcotráfico. No vamos a ser ni duros ni blandos, vamos a ser firmes con la delincuencia en la provincia de Buenos Aires».
Al respecto, el titular de la cartera de Agroindustria, Leonardo Sarquís, destacó «este aporte es central tanto para cuidar los recursos y los bienes de los productores agropecuarios bonaerenses, como así también para aumentar la seguridad de sus familias, que son -en definitiva- lo más valioso para nosotros» «Los nuevos insumos y el trabajo coordinado con el Ministerio de Seguridad y los municipios son claves a la hora reforzar los mecanismos de prevención del delito rural», indicó.
El acto se realizó en la Sociedad Rural de la ciudad de Brandsen y contó con la presencia del ministro de Agroindustria de la Provincia, Leonardo Sarquís; el jefe de la  Policía,  Pablo Bressi; el intendente local, Daniel Cappelletti, además de jefes comunales y representantes de los municipios del interior bonaerense, quienes recibieron las camionetas Toyota Hilux 4×4 destinadas al patrullaje y tareas de prevención.
El Comando de Prevención Rural (CPR), creado en 2014, es una policía de proximidad y cercanía, compuesta por más de 3000 oficiales, que realiza patrullajes permanentes en caminos rurales y funciones preventivas en distintas áreas del territorio provincial.
El CPR realiza patrullajes las 24 horas en caminos rurales y rutas de acceso a los campos, controles de hacienda en tránsito y operativos de saturación durante las noches, entre otras actividades, con el fin de evitar la comisión de delitos en las zonas agroganaderas.