Ya conocemos de las condiciones de Sandro Airet, y el domingo en Chacabuco volvió a demostrar toda su jerarquía, poniéndose el equipo al hombro y permitiendo que el xeneize se trajera tres puntos muy valiosos. Se moría el primer tiempo y el arquero de Boca le tapó un mano a mano a Duarte, cuando todo River gritaba gol. En el complemento el propio Duarte metió un zurdazo exquisito al ángulo. Todos gritaron lo que era el 1-2, pero una volada impresionante hizo que Airet sacara la pelota al córner. Tras eso, y con los de Chacabuco en pleno ataque producto de que el remendado Boca no podía pasar ni siquiera la mitad de la cancha, Airet detuvo varios balones peligrosos, y de arriba jamás perdió, incluso tuvo una seguridad notable.
El domingo Sandro Airet lo cerró tapándole otro cabezazo cara a cara a Duarte, para de este modo recibir las felicitaciones de todos, incluso hasta de los simpatizantes de River.