El precandidato a presidente por la UCR, en alianza con el PRO, Ernesto Sanz, les prometió a los intendentes bonaerenses que no declinará su candidatura, y que en aquellas comunas gobernadas por ese partido habrá una boleta única del radicalismo en las PASO, lo mismo que en algunos de los distritos donde se impuso en las legislativas de 2013 o tiene postulantes con chances de ganar.
La promesa de Sanz expresó el acuerdo generalizado aunque con matices al que arribó el candidato con dieciséis intendentes del radicalismo, con quienes se reunión, junto al dirigente Walter Ceballos, en la ciudad de General Alvear, para limar asperezas respecto del armado electoral para las PASO, en las cuales el radicalismo competirá con PRO y la CC.
Por otro lado, los intendentes y el postulante nacional, principal arquitecto del acuerdo con Mauricio Macri y Elisa Carrió, es que habrá boleta única radical a intendente (y a concejales) en los 17 distritos actualmente gobernados por el radicalismo, y en algunos otros donde ganó en 2013 o tiene postulantes con altas chances de triunfar, aunque la definición concreta de cuáles serán esos distritos aún no se tomó.
Respecto del tercer punto en debate, la posibilidad de que los intendentes radicales puedan ir pegados, simultáneamente, a las boletas de Sanz, Macri y Carrió, las fuentes dijeron que existe consenso en que el precandidato radical impulse esa postura en las negociaciones Macri y Carrió. Otros destacaron que en principio los intendentes se fueron con la promesa de que tienen “libertad de acción” en ese sentido. De todos modos, este último fue el punto de los definidos antes del encuentro en el que parece haber menos avances, más allá de que Sanz prometió que seguramente esa posibilidad se concretará.