El santuario de María del Rosario, de la ciudad bonaerense de San Nicolás, recibirá este martes a miles de fieles para celebrar los 29 años de las apariciones de la Virgen ante una vecina de esa localidad, según estimaban las autoridades del templo. Se trata de una de las demostraciones de fe más masivas del país, en la que el año pasado se reunieron más de 300.000 peregrinos, de la Argentina y países vecinos.
La celebración se inició el sábado 22 de este mes con la tradicional peregrinación juvenil a pie de unos 70 kilómetros, de Rosario a San Nicolás. La culminación será mañana a las 15 con la peregrinación por las calles nicoleñas del barrio donde está el santuario de María del Rosario, para dar paso luego a la homilía del obispo diocesano, Héctor Cardelli, informó el Arzobispado de San Nicolás
Las ceremonias del aniversario iban a comenzar esta medianoche con un espectáculo de fuegos artificiales para saludar a la Virgen, al que seguirá la primera misa del día a cargo de Cardelli.
Posteriormente, entre las 2 y las 5 del martes se realizará una «noche oración», mientras que de 5 a 12 se celebrará una misa cada hora en el interior del templo que alberga a la Virgen del Rosario, en el «Campito». La celebración del 29º aniversario de la aparición de María del Rosario se realiza bajo el lema «Madre, bendice nuestra Patria», informó el arzobispado nicoleño.
En los días previos se realizó la novena y se dedicaron momentos a la adoración del Santísimo Sacramento.
La celebración se remonta al 25 de septiembre de 1983, fecha que se estableció como la primera aparición de la Virgen ante la vecina Gladys Motta, cuya vivienda está a 50 metros de donde, posteriormente, se levantó el santuario de María del Rosario.
Las manifestaciones marianas también incluyeron la iluminación de los rosarios en viviendas de familias nicoleñas, lo cual motivó que los vecinos se reunieran a rezar el Santo Rosario.
Desde entonces, cada 25 de septiembre se celebra el aniversario de la Virgen María del Rosario de San Nicolás, festejos que en la última década congrega a multitudes de fieles católicos en las cercanías del santuario de la ciudad ubicada en el norte de Buenos Aires.