La siembra de trigo de la campaña 2011-2012 finalizó con la implantación de 4,6 millones de hectáreas, precisó hoy el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El informe dio por concluida la siembra cuando en los últimos días se incorporaron los cuadros que restaban en el sudeste bonaerense.
“De modo tal, el área cultivada para la presente campaña se ubica en 4.600.0000 hectáreas, un dos por ciento inferior al precedente ciclo: cabe mencionar que dicha superficie es la segunda más baja de los últimos 10 años, en la campaña 2009-2010 fueron 3,33 millones de hectáreas implantadas”, sostuvo el PAS.
Durante la última semana se registraron una serie de heladas blancas en gran parte del área agrícola nacional, lo que causó “amarillamiento” en la estrato foliar de los plantíos, sin mayor inconvenientes dado la etapa en la cual transitan los cultivos.
En la zona centro del país, la ausencia de precipitaciones durante un largo período comienza a ajustar la disponibilidad de agua útil en la capa arable del suelo.
A su vez, se relevaron ataques de pulgón y presencia de mancha amarilla en las hojas.
Similares condiciones sanitarias, se aprecian en la zona del sudoeste y sudeste de Buenos Aires, donde “se está realizando re-fertilizaciones con nitrógeno a macollaje”.
“Hacia el centro-norte de Córdoba la falta de humedad, debido a la escasez de lluvias, deteriora las condiciones de los cuadros”, se dijo.  Sumado a esto, se registraron ataques de pulgón, de arañuela y severos daños en las hojas por la caída de heladas.
Por otra parte, la situación hacia el noreste argentino, se complica a medida que pasan los días y las precipitaciones no se hacen presentes.
Los lotes implantados en fechas tempranas recorren el inicio de la etapa de espigazón, con escasez de agua en los primeros centímetros del perfil y se registraron tres heladas consecutivas a comienzos de esta semana.  “Frente a este panorama, será de gran importancia que el clima futuro acompañe el grueso de las zonas trigueras aportando nuevos pulsos hídricos que permitan mantener la buena condición que hoy presentan los plantíos”, aclararon los especialistas.