Con vistas al inicio de la campaña 2012/2013. Esta semana hay que destacar en el frente externo dos grandes elementos: el reporte del Usda que se difundió ayer y que finalmente EE. UU. lanzó el tercer tramo del programa de estímulo monetario a la economía. En el reporte mensual del Usda se esperaba que se volvieran a recortar los rindes de maíz y soja, así como el área cosechable, ya que la seca vivida este año en EE. UU. no deja de sorprender a los estimadores. Sin embargo en el caso de maíz esto no sucedió. Los ajustes fueron menores, y como si eso fuera poco, al aumentar la estimación de stocks iniciales las existencias finales en vez de bajar como se esperaba, subieron. Sin embargo el mercado no tuvo la baja de precios que se hubiese imaginado.
Debemos interpretar aquí que si el ajuste no fue este mes, deberá venir el próximo, pero que en definitiva la oferta es todavía menor a lo esperado. En cuanto a la soja, si bien se hizo un recorte de rindes importante, no se redujo la estimación de área cosechable. Por esto el reporte resultó alcista por un lado, pero todavía existe la expectativa de nuevos recortes para la producción a futuro. En tanto los 40.000 millones de dólares que EE. UU. se apresta a usar para estimular su economía generarán el efecto no deseado de las presiones inflacionarias.
Por ello esperamos que los commodities suban, incluidos los granos. Por el lado negativo debemos tener en cuenta que el consumo ha dado señales de que a estos niveles de precio empiezan a reducir sus compras. No obstante esto es necesario para que con la menguada producción, la oferta alcance para todos. Si los precios bajaran, esta demanda reaparecería con lo cual la situación descripta se convierte en un seguro contra la baja. La pregunta es: ¿por qué los precios irían a bajar con este panorama? La respuesta es por la gran posición comprada de muchos especuladores que vienen acumulando una gran ganancia y que para realizarla deben vender. Hasta ahora cada vez que se aprestan a hacerlo aparece una novedad alcista y vuelven a comprar. Pero cuando la cosecha norteamericana se sepa, podría venir la toma de ganancias. Esto nos deja en un lugar de mucha volatilidad, con picos a la baja que pueden ser importantes, pero siempre puntuales, con recuperaciones posteriores. Desde el plano local la gran preocupación pasa por las inundaciones en el centro y sur de Buenos Aires. Esto genera la perspectiva de una pérdida importante de trigo y cebada, y la pregunta es si se podrá sembrar maíz dado que llevará mucho tiempo que las aguas bajen y se pueda trabajar.