La victoria de los dirigidos por Rosset nunca peligró – Sergio Calderón, con una “vaselina” exquisita, y Gonzalo Davio anotaron los goles – Los jugadores visitantes se mostraron nerviosos, incluso con actitudes patoteriles
En una tarde cálida pero algo ventosa, el Rojinegro recibió al conjunto de Chacabuco con la ilusión de empezar con el pie derecho. En el primer tiempo desde el vamos fue Newbery quien empezó a manejar la pelota. Con buenas apariciones de Sergio Calderón y un buen dominio de David Candia los de Guillermo Rosset comenzaron a generar peligro en el área visitante.
Iban 10 minutos cuando el Grillo Candia reventó el travesaño del arco de Argentino. Newbery empezaba a inclinar el campo de juego con excelentes jugadas en ataques, pero que no tenían destino de red. Lucas Buljubasich, arquero titular que presentó Argentino, demostraba que no era su mejor tarde y tenía mucha inseguridad sobre todo a la hora de salir del área chica.
La única de peligro por parte de la visita fue en el minuto 32 cuando Fernando Ceballos remató de media distancia y la pelota fue mandada al tiro de esquina por el arquero Damián Ponce.
Andrés Sayes tenía en sus pies la posibilidad de abrir el marcador, pero su disparo era detenido muy bien, en esta ocasión, por el arquero Buljubasich.
Llegando al final de la primera etapa, Newbery tuvo una posibilidad más que claro para ponerse en ventaja. Gastón Díaz remató, la pelota dio en Leonardo Baigorria y luego otra vez le quedó al goleador que no pudo definir y tras el centro el que se lo perdió fue Mariano Alvarado.
En el complemento fue el Rojinegro quien se puso en ventaja rápidamente. Iban 3 minutos cuando Sergio Calderón se mandó una jugada excepcional que terminó con el gol para los de barrio Progreso. El delantero encaró sólo y cuando enfrentó al arquero prefirió picar la pelota y la misma se metió para decretar el 1 a 0.
A partir de ese momento Argentino intentó reaccionar y de poco quería llegar al arco de Ponce. Por su parte en el local Guillermo Rossett comenzaba a mover el banco de suplentes. El técnico Newberysta mandaba a la cancha a Matías Manuale reemplazando a un defensor, a Mariano Alvarado. Rossett se jugaba todo para liquidar el partido. En el minuto 25  Manuale se lo perdió de manera increíble sólo ante la salida de Buljubasich. Iban 28 cuando llegó una jugada muy dudosa con un error garrafal del árbitro Carlos Moreno. Matías Manuale fue derribado dentro del área y el juez principal decretó que había sido fuera del área. De esa misma falta  llegó una de la más clara del encuentro la tuvo Manuale cuando de tiro libre se perdía una chance inmejorable, el balón dio en el travesaño y en el rebote salió por arriba. Argentino resondió con Franco Schianovi que probó a Ponce y este respondió muy bien mandando la pelota al tiro de esquina. Buljubasich levantaba su nivel y se volvía a lucir tapándole el gol a Gastón Díaz.
Newbery lo liquidó sobre el final y lo hizo por medio de Gonzalo Davio. Tras la escapada por izquierda de Sergio Calderón el centro llegó al area y el mismo fue conectado por Davio que primero de taco se lo perdió y luego en el rebote concretó.
Newbery lo ganó y lo hizo bien, dejando en claro la superioridad del equipo de Rossett. Enfrente tuvo a un equipo muy deslucido que parece imposible creer que llegó hasta esta etapa.