El Globo no tuvo un buen partido ante un rival inferior como River, pero se las ingenió para terminar ganándole y así abrochar el primer puesto de su zona cuando aún restan dos fechas – A falta de juego exquisito los de Fachile metieron y triunfaron tras estar dos veces en desventaja – A siete del cierre Lucho Tissera con un golazo de tiro libre le dio la alegría
Si medimos los atributos futbolísticos colectivos e individuales de El Huracán y River de Chacabuco las diferencias son apreciables, pero como el fútbol tiene momentos imponderables, situaciones no deseadas y motivaciones pasajeras, en varios tramos del partido de ayer River le estuvo ganando al Globo. Sin merecerlo, es cierto, pero arriba en el marcador, pero El Huracán –a falta de situaciones brillantes como nos tiene acostumbrados este equipo-, puso el pecho, dejó de lado los lujos y laburó para terminar ganándole a un enchufado pero finalmente desinflado River por 3 a 2.
SORPRESA EN EL PRIMER TIEMPO
Estos equipos se habían medido en Chacabuco y el Globo, paliza mediante, se había quedado con un 2 a 0 cómodo, en un mezquino resultado final. River llegó ayer a barrio Belgrano con la misión de edificar un milagro para ganar y así apuntarle de lleno a la clasificación. Estuvo cerca, pero la lógica terminó condenándolo. Los de Chacabuco aprovecharon una serie de rebotes en el área y Luis Nanni puso el partido 1 a 0. De ahí en más El Huracán se nubló, las ideas no estuvieron a flor de piel y si bien River fue siempre desordenado, se las ingenió para detener a un rival sin contundencia.
Algunos chispazos dejaron a los Fachile cerca de la igualdad, pero Martini falló un mano a mano, Barry remató desviado desde buena posición, pero a los 40 una sesión de Gaitán para Leo terminó en el 1 a 1, tras terrible media vuelta del delantero. No obstante en la jugada siguiente, un tiro libre de treinta metros encontró una salida en falso de Camarasa y el abrochamiento de Chávez para colocar el 2 a 1.
DOS GOLAZOS Y A OTRA HISTORIA
Como podía River aguantaba el resultado. Puntazos para arriba, faltas reiteradas (el juez fue demasiado permisivo, y no amonestó en consecuencia), y un juego desprolijo eran el libreto de los de Chacabuco, mientras en ofensiva apostaban al talentoso Nanni, gran jugador, pero sin ningún socio como para congeniar algo importante.
A los 10 minutos, tras un jugada con mucha elaboración, el Globo llegó al empate: Barry, Gaitán y Almirón que le reventó el arco a Viscubi. Estaban 2 a 2. River se aferraba a ese punto que, en definitiva, le era valioso, mientras que El Huracán, herido en su amor propio, lo quería ganar. Barry estrelló un remate en el palo, Martini estuvo cerca en otra, y Viscubi tenía mucho trabajo, hasta que a los 38 minutos Luciano Tissera metió un tiro libre el ángulo mismo del arco visitante. Golazo, para que Lucho se saque la mufa, para que el Globo destrabe un partido enredado desde el mismo comienzo. Para que por barrio Belgrano se sientan las primeros que nunca. Y el sueño siga vivo.