El conjunto de Omar Fachile goleó como local y ya piensa en otra cosa – Los goles para el Globo los marcaron Gaitán en cuatro oportunidades, Verón y Almirón – El árbitro Demaro terminó el partido 23 minutos antes por “un pedido del capitán del equipo de Bragado”- Insólito
El Globito recibió al conjunto Xeneize con el afán de seguir por la senda de la victoria y también para no perder el ritmo para la siguiente fase. En una tarde espectacular El Huracán volvió a dar cátedra de su buen fútbol en este caso venciendo a Boca del Bajo por 6 a 0.
En la primera etapa muy rápido se puso en ventaja el aurinegro. Corrían 2 minutos cuando Pablo Gaitán recibió la pelota dentro del área y de media vuelta sacó un remate bárbaro que terminó siendo el 1 a 0. A partir de ese gol el Globo comenzó a jugar a media maquina y se dedicó a generar situaciones clarísimas. Federico Verón empezaba a complicar con su velocidad y el Oso Gaitán, como buen goleador que es, siempre estaba a la expectativa buscando el hueco para anotar.
El segundo gol llegó a los 27 minutos cuando Fede Verón pudo definir luego de desperdiciar alguna que otra chance.
Llegando al final del primer tiempo llegó el tercero para los de Omar Fachile. Pablo Gaitán se metió dentro del área y le cometieron penal, un penal que terminó siendo dudoso. El mismo Oso fue el encargado de ejecutarlo. El balón pegó en el palo derecho del arquero Gabriel Aragonez y luego se metió por detrás del guardameta.
Ambos equipos se fueron al entretiempo. Por su parte El Huracán jugando muy tranquilo y por el otro lado un Boca del Bajo que lo único que deseaba es que se termine el encuentro.
En el complemento Omar Fachile comenzó a mover el banco de suplentes para poder darle rodaje a otros jugadores y así manejar el partido como lo venía haciendo; cómodamente. Iban 4 minutos cuando Gaitán volvió a anotarse en el marcador y en el minuto 10 el Oso volvió a meterla en una tarde impecable para el delantero.
Los de barrio Belgrano llegaban de todas las maneras posibles. Leo Martini y Fede Verón hacían desastres con la velocidad, Gaitán estaba intratable y José Almirón ordenaba el mediocampo. A esto hay que sumarle que el equipo nunca se tiraba atrás y siempre intentó hacer la diferencia. El sexto gol, el que completó la goleada, llegó en los pies de José Almirón que con un remate potente terminó de enterrar a un Boca del Bajo que ya no podía resistir.
El Huracán lo ganó y por supuesto que lo hizo bien. Para lo único que sirvió el triunfo fue para seguir con la racha positiva y sin conocer la derrota. Por su parte el equipo de Bragado se presentó a defender su camiseta y terminó siendo goleado por el temible equipo de barrio Belgrano.