Newbery tuvo una tarde para olvidar y perdió claramente – Y se encontró con un rival solidario, peligroso ofensivamente, que lo incomodó durante los 90 minutos y que en algún momento “le hizo precio” – Orrico y Dos Reis anotaron los goles del Aviador juninense – En el cierre descontó Alvarado –  La gran figura fue Rodrigo Galante
En rigor de verdad Newbery no había tenido demasiados sobresaltos en la primera ronda del Siete Ligas. Rivales de poco relieve, partidos relativamente sencillos no habían preocupado demasiado a los rojinegros, que ayer se encontraron con “otro” tipo de adversario. Y terminó pagando caro la falta de fútbol, en algún momento de actitud y de un homónimo juninense que hizo las cosas muy bien en el “Esteban Balín”. Newbery de Junín mereció ganar por dos o más goles, y si bien los de nuestra ciudad se encontraron con el 1-2 en el descuento, jamás merecieron ni siquiera abrochar un punto. Porque fueron inferiores, porque carecieron de profundidad, porque -como pocas veces se vio en los últimos dos años de competencia-, fueron superados ampliamente futbolísticamente.
MAYOR A MENOR
El inicio fue prometedor, porque un tiro libre de Candia pegó en el palo, en Fraccaro y casi se mete, e instantes después Manuale desperdició un clarísimo mano a mano. Pero la visita, en ese tramo, había también avisado dos veces, y ambas por el sector derecho de la defensa rojinegra. Primero Galante remató a las manos de Ponce y casi inmediatamente una habilitación exquisita de Galante casi terminó en gol de Soler. Una noticia favorable para los de Rosset fue la salida de Wenceslao Soler (gran delantero, ex Sarmiento), que debió dejar la cancha por una lesión. Claro que ni esa le salió bien a los de Rojas, porque el que ingresó (Dos Reis) iba a ser también figura clave.
Jugaba mejor Newbery de Junín y logró ponerse en ventaja: Dos Reis maniobró con calidad, habilitó a Orrico que, ingresando de derecha a izquierda, dominó la pelota y definió con solidez: 1 a 0. A esa altura Rodrigo Galante ya era una pesadilla, Piegari era un buen socio y Orrico aportaba criterio desde el sector derecho.
Tuvo un par de oportunidades para ampliar la visita, pero las desperdició, mientras que Newbery de Rojas no daba dos pases bien, y apenas la buena predisposición de Sayes era interesante. Poco como para pretender mucho.
NO MEJORA Y LO SUFRE
En el segundo tiempo el trámite no cambió. Es más se acentuó el dominio de los dirigidos por Marcos Stella. Newbery no tomó recaudos y Galante siguió siendo el jugador de quiebre. A favor de los de Junín y en contra de un rojinegro demasiado “Light”. Galante se perdió un mano a mano increíble a los 7 minutos, y en el termómetro del partido era clarito que la visita estaba más cerca de aumentar que el local de empatar. Y fue así, cuando Dos Reis sacó un remate desde afuera del área, hubo un desvío y Ponce no pudo hacer nada. 2 a 0. Y estaba muy bien.
La reacción rojinegra jamás llegó. Apenas un remate de Davio apenas desviando o una combinación entre Manuale y Candia que terminó un remate de “Grillo” que se fue cerca. Pero no alcanzaba con eso. Newbery de Junín es un equipo con oficio que sabe lo que hace dentro de la cancha. Kenan es un lateral-volante de prestigio, Galante estaba intratable, Orrico aporta mucho, Carballo se maneja bien en el medio y Ribba es un correcto central. El partido se iba cuando Alvarado consiguió el descuento. Pero no había tiempo para más. A esa altura el ganador moral era Newbery de Junín, que mostró mejor fútbol y se llevó lo que sembró. Los de Rosset ni siquiera tiraron ayer una semilla o pizca futbolística, por eso no podían pretender demasiado. Tendrán que trabajar para mejorar y dejar pasar el mal trago como una tarde desafortunada. Como pocas veces vimos en Progreso en los últimos tiempos, a Newbery lo superaron en todos los aspectos.