Los rojinegros ganaron fácil 2 a 0 (Manuale y Calderón), pero se confiaron y Singlar descontó – Para el segundo tiempo fueron reemplazados Labatti y Manuale (sendos problemas), pero Leo Baigorria se encargó de cerrar el partido con dos apariciones clave – Candia puso la frutilla – Newbery se metió entre los 20 mejores, pero quiere más
Si nos remitimos al resultado final, un 5 a 1 no es motivo, obvio, para objetar nada. La contundencia del marcador refleja el poderío de uno y otro. Pero Newbery tuvo que sortear un par de golpes en medio de los noventa minutos para sacarse de encima a Singlar, pero por sobre todas las cosas espantar algunos fantasmas propios que lo marcaban, en este Siete Ligas, con un porcentaje flojo de partidos ganados de local. Y además, porque en el entretiempo debieron salir de la cancha, por sendos problemas, dos referentes como Manuale y Labatti. Al final de la tarde todas fueron sonrisas, clasificación y, sobre todo, ilusión.
SALIO DECIDIDO
Tras la pobre imagen dejado siete días antes (empate en cero con San Martín de Chacabuco) los de Rosset salieron decididos a meterse el partido en el bolsillo y de este modo no pasar sobresaltos en la preciosa tarde del Esteban Balín. Y la apuesta fue acertada, porque Candia desde el primer momento se mostró activo, Calderón era una pesadilla por su sector, y por izquierda el pibe Díaz mostraba fútbol y proyección. Singlar, equipo pesado y limitado defensivamente, empezaba a hacer agua. Aguantó un rato, hasta que a los 22 minutos Calderón escapó, alargó para Díaz, que metió un centro justo para que Manuale, de palomita, colocara el 1 a 0. Instantes después, con zapatazo de 25 metros, Calderón estiró las ventajas. Era un monólogo de un equipo sobre el otro, donde sólo Paratore (muy buen volante central) escapaba a la crítica.
Pero Newbery se confió, le regaló la pelota a Singlar, y los de Ascensión observaron que era el momento propicio para descontar. Fue Farías que lo hizo: 1-2. Casi sin darse cuenta Singlar estaba a punto de empatarlo, y casi lo logra, porque Paratore elevó su remate de buena colocación y Ramure definió para la mona tras gran jugada del pobre Paratore.
BAIGORRIA LO DEFINE
Sin Labatti y Manuale Newbery apareció a jugar el complemento. Las caras eran, al menos de asombro, hasta que pudimos averiguar el por qué –ver aparte-. Rosset no anduvo con chiquitas, fiel a su estilo, y nada de especular: a la cancha dos delanteros: Baigorria y Amichetti. Y en un cuartos de hora los rojinegros metieron la clasificación en el bolso. A los 12m Baigorria recibió de Candia y tras un quiebre de cintura impresionante, desairó a su marcador y la clavó abajo. Y un ratito después el ex Boca metió un cabezazo de goleador. 4 a 1 e historia terminada, sobre todo porque Singlar ya no tenía resto físico ni técnico para un semejante milagro. Es más, Newbery pudo haber conseguido varios goles más. Apenas llegó uno de la mano de Candia, para el contundente 5 a 1. Singlar se despidió de le peor manera, ya que fue goleado. Newbery, en cambio despejó dudas y preocupación por una alta cuota de optimismo e ilusión. Ahora se vendrán Defensores, Arenales y Argentino de Chacabuco. Eso es lo de menos porque ayer el rojinegro dejó bien en claro que, cuando se dedica a jugar sin titubeos, es un equipo temible. Y si se enfoca como un rato lo logró ayer, estará en las instancias finales de este Siete Ligas.