El equipo de Rosset, tras la caída de la fecha anterior, se recuperó con una goleada que sirve en lo futbolístico y en lo anímico. Baigorria (2), Manuale (2) y Candia hicieron los goles del rojinegro, que no jugó del todo bien, pero fue muy efectivo
Ambos equipos venían de perder en la fecha inicial de esta nueva etapa del 7 Ligas. Por tal motivo, ninguno de ellos quería perder terreno en la lucha de arriba y ganar era importante pensando en dicho objetivo.
El inicio del partido no era para nada prometedor. Demasiadas imprecisiones y poco juego como para pensar en sacar alguna ventaja. Sin embargo, a los 22 minutos llegó la apertura del marcador. Damián Ponce sacó desde su arco, la pelota sobró a la defensa local y Matías Manuale puso el 1-0 definiendo por encima de Lucas Torlo. No había pasado demasiado en el partido hasta ese momento, pero poco le importó al Rojinegro para ponerse en ventaja. Pasada la media hora, más novedades iban a favorecer a los rojenses. A los 31, Juan Ventre se fue expulsado por una patada de atrás a Marcelo Marengo cuando el juego estaba detenido. A la jugada siguiente y tras un corner de David Candia, Leo Baigorria cabeceó solo dentro del área y marcó el 2-0. Con ventaja en el resultado y en la cancha, la historia comenzaba a ser cada vez más favorable para los de barrio Progreso. Parecía que la primera mitad se iba con apenas dos goles, aunque en el final iban a aparecer más emociones. A los 42, Torlo tapó un par de remates de Candia dentro de una misma jugada, pero en el segundo rebote Baigorria aprovechó y con el arco a su disposición decretó el 3-0. Con el tiempo cumplido, Lautaro Lucitti estuvo cerca de descontar pero remató alto desde buena posición dentro del área. Un minuto más tarde, entre Davio y Candia recuperaron la pelota en el medio y el indartense se encargó de recorrer unos metros y rematar al primer palo para cerrar la primera mitad con un contundente 4-0.
Teniendo en cuenta el flojo nivel futbolístico en esta parte del partido, lo trascendental pasó por la efectividad del visitante, que capitalizó cada ataque y a partir de eso construyó la goleada. El local poco pudo hacer y el ánimo iba decayendo debido a las conquistas conseguidas por Newbery.
En el complemento no iba a haber sobresaltos, teniendo en cuenta que la historia estaba cerrada en favor de los rojenses. El conjunto de nuestra ciudad siguió insistiendo en aumentar el marcador, aunque la primera la tuvo el dueño de casa con un cabezazo de Nazareno Milione que se fue cerca cuando se jugaban 8 minutos. A partir de ese momento, Newbery volvió a ser protagonista generando varias situaciones de riesgo que no pudieron concretarse. Baigorria, Gastón Díaz y Manuale dilapidaron algunas ocasiones hasta que a los 25 minutos llegó el 5-0. Díaz mandó el centro desde la izquierda y Manuale apareció por el segundo palo para poner cifras definitivas. Faltaban 20 minutos y la cuenta ya no iba a engrosarse pese a las acciones generadas que Manuale y Candia no pudieron aprovechar. Con lo poco que tenía, San Martín fue por el gol del honor, aunque nunca iba a llegar. En el minuto 37, Ponce desvió un tiro libre de Lucitti que llevaba destino de red y a los 39, Cristian Bortoluzzi remató desde lejos e hizo estrellar la pelota en el travesaño. De ahí al final sólo hubo que esperar el pitazo de Pablo Guzmán, para que la gente de Newbery festeje el triunfo.
Triunfo importante para empezar a sumar en esta nueva etapa y no perderle pisada a los de arriba. Tras la caída de la primera fecha, el Rojinegro se recuperó con una goleada que lo ayuda a recuperarse en lo deportivo y en lo anímico.