Salinización, presencia de arsénico, falta de redes y nitratos, presencia de hierro y magnesio y desertificación son algunas de las problemáticas que conforman las secciones del documento que recibió Vidal.
De acuerdo a un extracto de la auditoría, publicado por el medio Perfil, hay falta de mantenimiento en las 18 plantas potabilizadoras.
En cuanto a las 77 plantas depuradoras cloacales, el informe alerta: «Hay un gasto extraordinario por rotura de bombas, andamiajes en deterioro y mayor consumo de potabilizantes».
Las cañerías también fueron objeto de estudio, y el documento también arrojó un panorama preocupante: hay más de 40 mil reclamos irresueltos por «baja presión, pérdidas y conexiones irregulares». Puntualmente en La Plata, se destaca que hay cañerías que tienen 100 años pero ABSA no las reemplazó.
Por último, otro problema es el de los desbordes cloacales, con sus consecuencias ambientales y en la salud: «Los desbordes se reiteran en toda la concesión», indica el estudio.