Alegría fue la que nos dio verlo de nuevo con la camiseta de Boca. Verlo volver. Verlo jugar. Hernán Orduna se recuperó de una seria lesión que lo tuvo más de un año inactivo y  disfrutó de algunos minutos (reemplazó a Nelson Domínguez), la tarde que su equipo logró una victoria clave para seguir en carrera. Estuvo un poquito más de un año sin poder gozar de su pasión, el fútbol. Su último partido había sido el 31 de julio de 2011, cuando Boca le ganaba en el “Ciudad de Rojas” a Huracán de Arribeños 3 a 0.